El próximo 31 de agosto vence en la provincia el decreto que reinstauró las prohibiciones de hacer reuniones familiares y volvió al cierre de bares, debido al crecimiento en los últimos días, del número de casos de coronaviruis en toda la provincia.
Lo cierto es que Rodolfo Suarez deberá definir cómo siguen las restricciones, a partir de esa fecha.En ese sentido, las variables que analiza el gobierno para endurecer o no las restricciones son dos. Una de ellas es el índice de ocupación de camas de terapia en los hospitales y la otra es la tasa de letalidad.
En ese sentido, el gobernador Suarez, sigue apuntando a la responsabilidad individual por sobre a imponer nuevas restricciones.
Así lo dejó ver esta semana, en ocasión del acto en el que el presidente Alberto Fernández anunció la reactivación de la obra de variante de Palmira. «Yo creo que la solución no es endurecer las medidas sino cuidarnos cada uno de nosotros y tener conciencia cada uno en el cuidado, porque si nosotros endurecemos las medidas con normas rígidas y no se cumplen estamos en la misma situación», expresó el gobernador.
Lo que deberá definir es el ejecutivo, es cómo actuar ante una sociedad que comienza a activarse, cuestión que genera que comience a circular en mayor cantidad por las calles lo que se traduce en un mayor número de casos diarios.
Fuente: Mendoza Vox Populi







