Seguirán investigando a Parrilli por el supuesto encubrimiento a Pérez Corradi

La Cámara Federal porteña revocó hoy el sobreseimiento con el que había sido beneficiado el ex jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Oscar Parrilli, en la causa en la que se lo investiga por el presunto encubrimiento al detenido empresario farmacéutico Ibar Pérez Corradi durante el tiempo en el que permaneció prófugo de la Justicia en la causa por el triple crimen de General Rodríguez.

La sala II del tribunal de apelaciones dispuso que a Parrilli le sea dictada la falta de mérito y que se continúe investigando si ocultó información sensible sobre el paradero de Pérez Corradi mientras estaba prófugo de la justicia, lo que implicaría haber colaborado para que permaneciera lejos del alcance de quienes lo estaban buscando.

“El sobreseimiento de Oscar Parrilli es prematuro, pues subsiste una situación de incertidumbre sobre la intencionalidad de su conducta”, sostuvieron los camaristas Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia en un fallo de seis páginas al que accedió Télam.

La causa se inició a partir de una denuncia presentada el 20 de enero de 2016 por la entonces legisladora porteña Graciela Ocaña, quien sostuvo que la AFI sabía dónde estaba Pérez Corradi -investigado por el tráfico de efedrina y como supuesto autor intelectual del denominado Triple Crimen de General Rodríguez- pero decidió no contribuir a su captura.

En febrero de 2017, el juez Ariel Lijo procesó a Parrilli por el supuesto encubrimiento, en la causa en la que interviene como fiscal Guillermo Marijuán, pero tiempo más tarde la Cámara Federal porteña revocó esa decisión y dispuso la falta de mérito.

El juez Lijo continuó con la investigación y hace un mes decidió sobreseer a Parrilli, pero en el fallo de hoy, como ya lo había hecho antes, la Cámara volvió a decretar la falta de mérito contra el ex funcionario kirchnerista y ordenó que la investigación continúe.

Los camaristas sostuvieron que está probado que Parrilli demoró en utilizar la información que tenía y agregó que “la cuestión pasa por determinar o descartar que actuara de ese modo con la intención violar sus deberes funcionales o contribuir a una maniobra de encubrimiento gestada por agentes del Estado para ayudar al prófugo”.

“El escenario descripto no permite descartar de plano la comisión de un delito –contrariamente a lo argumentado por la defensa-, porque objetivamente la demora u omisión se constató y porque no fue inocua”, sostuvieron.

Parrilli está acusado de “no haber remitido un trabajo de sus subalternos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) –donde era la máxima autoridad- con destino a las fiscalías que intervenían en la búsqueda del prófugo Ibar Pérez Corradi”, enumeraron los jueces.

“Aquél tendía –en función del pedido de colaboración realizado el 25 de agosto de 2015 por esas dependencias- a corroborar datos brindados el 4 y 5 de ese mes por un testigo ante la Gendarmería Nacional”, recordaron.

“Una vez concretado por personal de Contrainteligencia, fue internamente enviado a la Dirección de Administración de Asuntos Legales y Técnicos y al Subdirector (Juan Martín) Mena el 16 de noviembre; ya contaba con los códigos de seguridad asignados para su posterior remisión”, enumeraron los camaristas en el fallos.

Además remarcaron que “el imputado dijo haberlo cotejado entre el 15 y 18 de noviembre” la información recibida pero que “hasta la fecha en que cesó en su función (10 de diciembre de 2015), nada sobre el punto fue enviado a los solicitantes”.

El informe, según consta en el expediente de la investigación, fue hallado en el ex despacho del –sobreseído- Emiliano Rodríguez el 11 de enero de 2016.

En enero de 2016, la División Investigación Federal de Fugitivos del Departamento de Interpol de la Policía Federal, siguiendo las mismas pistas, concluiría que efectivamente el prófugo habría estado en lugares previamente señalados por el testigo de identidad reservada y corroborados preliminarmente en el informe del personal de Contrainteligencia.

En junio del 2016, Pérez Corradi fue detenido en la Triple Frontera, del lado paraguayo, y luego trasladado a la Argentina.