Semana clave en la antesala al juicio por el doble crimen del barrio Nihuil

Se definieron las pruebas a tener en cuenta

Empezó la cuenta regresiva para el comienzo de uno de los juicios más importantes del año, el que tendrá –en el banquillo de los acusados– a cuatro jóvenes que habrían asesinado a golpes a Liliana Balmaceda y Miguel Ángel Scalia durante un asalto en la casa de calle Gutiérrez del barrio Nihuil, donde vivían junto a una hija discapacitada.
Un jurado popular, que será elegido este miércoles entre 96 preseleccionados, tendrá que analizar, en base a lo que advierta en el debate, si está debidamente probado el hecho que se juzga y luego si los acusados son culpables o no de lo que se los acusa.
A esta instancia se llegó después de casi dos años muy difíciles, donde los investigadores, primero policiales y luego judiciales, encontraron muchos obstáculos en el camino hacia el esclarecimiento del doble homicidio, ocurrido entre la noche del sábado 23 y la madrugada del domingo 24 de septiembre de 2017 y descubierto en la mañana del 25 de septiembre.
No tardaron mucho, quienes se encargaron de investigar el caso, en llegar a Cristian Pajón, Ricardo Peñalbe, Fernando Olivárez y Carlos Cruz. Con el correr del tiempo aparecieron elementos probatorios que los incriminaron y llegan al juicio bajo arresto preventivo, sospechados de ser quienes asesinaron a golpes a Liliana y Miguel, con algunas dudas, claro. Se supone que para golpear a las víctimas utilizaron una maza de construcción que jamás apareció. La parte acusatoria, integrada por la Fiscalía que integra Pablo Peñasco y Andrea Rossi más la querella, con Claudia Fajardo a la cabeza, buscarán demostrar que –más allá de no estar presente la presunta arma homicida– hay pruebas que sindican a los cuatro detenidos como autores del violento suceso. Además de la maza, a Liliana y Miguel los golpearon con trozos de hormigón y golpes de puño. ¿El objetivo? En principio llevarse dinero que el matrimonio tenía ahorrado. ¿La hipótesis? Las víctimas conocieron a sus victimarios y estos decidieron matarlos.
Lo anterior será sólo una parte de lo que tendrá que exponerse en el juicio para que quienes deban determinar la responsabilidad de los acusados, tengan la suficiente información para encerrarse a deliberar cuando hayan escuchado a los testigos, observado la presentación de pruebas y los alegatos de las partes.
Serán unos 50 testigos los que declaren ante el jurado popular de 12 personas (6 hombres y 6 mujeres). El lunes, cuando empiece el debate en el Centro de Congresos, serán leídas las acusaciones contra Pajón, Peñalbe, Olivárez y Cruz. Si bien está previsto que el debate finalice el viernes 20 de septiembre, con jornadas doble turno –mañana y tarde–, desde el entorno de Scalia creen que podría estirarse hasta la siguiente semana. “El juicio de Damián Ortega (por la muerte de Florencia Peralta) duró cinco jornadas y tuvo la mitad de los testigos”, consideraron.
Medidas de seguridad
En los últimos días hubo reuniones entre integrantes del Poder Judicial y autoridades locales de la Policía. Además de ser un debate resonante, con varios acusados, saldrá de la órbita del edificio judicial para desarrollarse en el Centro de Congresos y Exposiciones que, mientras dure el juicio, estará “blindado” por uniformados.
Para acceder al Centro de Congresos se necesitará una acreditación, en el caso de periodistas, fotógrafos y camarógrafos, como así también una autorización aquellos familiares que deseen presenciar las audiencias. Si bien el juicio es oral y público, se garantizará la integridad de quienes componen el jurado.