San Rafael vive con profunda intensidad las celebraciones de Semana Santa, en un calendario que combina tradición, espiritualidad y una fuerte participación de la comunidad. Tras las actividades del Jueves Santo, este viernes será el turno de uno de los momentos más convocantes: el Vía Crucis del Encuentro.
La jornada de ayer tuvo como eje central la Misa de la Cena del Señor en la Catedral San Rafael Arcángel, donde el administrador apostólico Marcelo Mazzitelli encabezó la celebración.

Se trata de una de las liturgias más significativas del calendario cristiano, ya que recuerda la última cena de Jesús con sus discípulos.
Uno de los momentos más emotivos fue el tradicional lavatorio de los pies, un gesto cargado de simbolismo que, según explicó el propio Mazzitelli, representa el mensaje de amor y servicio que Jesús dejó a sus seguidores.
A diferencia de otras celebraciones, esta misa no concluye de manera habitual, sino que continúa con el traslado del Santísimo Sacramento hacia el monumento, invitando a los fieles a acompañar espiritualmente a Jesús en su agonía.

Ya entrada la noche, jóvenes y familias participaron de la Visita a las Siete Iglesias, otra de las tradiciones arraigadas en estas fechas, recorriendo distintos templos de la ciudad en un clima de recogimiento.
VIERNES SANTO CON VIA CRUCIS
Este viernes, en tanto, las actividades continúan con la Meditación de los Dolores de la Virgen y las Siete Palabras, mientras que por la tarde se desarrollará la celebración de la Pasión del Señor, con la adoración de la cruz y la distribución de la Eucaristía.
El cierre de la jornada llegará desde las 20 con el Vía Crucis del Encuentro, que partirá desde distintos puntos de la ciudad —el Monumento a la Madre Teresa de Calcuta, la Plaza Arturo Illia, la Parroquia Nuestra Señora de Luján y la intersección de Mitre y Callao— para confluir en el Kilómetro Cero.

Allí, nuevamente, Monseñor Marcelo Mazzitelli tendrá a su cargo el Sermón de la Soledad, en un momento que sintetiza el sentido espiritual de la fecha y convoca a los sanrafaelinos a vivirla desde la fe y la reflexión.







