“Si hacés un pozo muy profundo, llegás a China”. La frase que generaciones enteras escucharon alguna vez durante su infancia se convirtió en un reto viral en las redes sociales y, aunque para gran parte de Argentina no es cierta, hay una sorpresa: en San Rafael, prácticamente se cumple.
El desafío consiste en buscar la “antípoda” de cada lugar del planeta, es decir, el punto exactamente opuesto de la Tierra. La curiosidad volvió a ganar terreno en las redes a partir de publicaciones de la cuenta @gordo_mapas, que mostró qué ocurriría si pudiéramos atravesar el planeta en línea recta.

El resultado cambia radicalmente dependiendo del lugar desde donde comience el hipotético viaje. Desde Buenos Aires, por ejemplo, se terminaría en el océano.
DE SAN RAFAEL A HENAN, EN LÍNEA RECTA
Tomando como referencia para San Rafael una ubicación aproximada de 34°37′ de latitud Sur y 68°19′ de longitud Oeste, su antípoda se encuentra en 34°37′ Norte y 111°41′ Este.
Ese punto cae en la provincia china de Henan, en cercanías de Mianchi, un condado perteneciente a la ciudad-prefectura de Sanmenxia.

Es decir que, en el terreno de lo absolutamente hipotético, si alguien comenzara a cavar en San Rafael, atravesara el centro de la Tierra y consiguiera salir exactamente por el otro extremo, aparecería en China.
El túnel imaginario tendría que atravesar prácticamente todo el diámetro terrestre: unos 12.742 kilómetros.
DOS EXTREMOS DEL PLANETA MUY DIFERENTES
La curiosidad geográfica también permite comparar dos lugares separados por todo un planeta.
San Rafael cuenta con 215.020 habitantes, según los resultados definitivos del Censo 2022, distribuidos en un departamento de más de 31.000 kilómetros cuadrados.

Del otro lado aparece Mianchi, en el corazón de China. Mientras San Rafael se caracteriza por sus grandes extensiones, oasis productivos y una economía fuertemente vinculada a la agricultura, la vitivinicultura y el turismo, el paisaje social y productivo de esta región china es completamente diferente.
Pero hay otra particularidad que vuelve todavía más interesante a nuestro “vecino del otro lado del mundo”.
DE LA TIERRA DEL VINO A UNA CUNA DE LA ARQUEOLOGÍA CHINA
Mianchi ocupa un lugar destacado en la historia de China porque allí se encuentra la aldea de Yangshao.
En 1921, excavaciones arqueológicas realizadas en ese lugar permitieron descubrir numerosos objetos de cerámica y herramientas de piedra pertenecientes a una antigua cultura neolítica. A partir de aquel hallazgo nació la denominación Cultura Yangshao, correspondiente a poblaciones que habitaron esa región hace aproximadamente entre 5.000 y 7.000 años.
La importancia del descubrimiento fue enorme: las autoridades de Henan consideran las excavaciones de Yangshao de 1921 como un punto de partida de la arqueología moderna china.

Así, mientras de este lado del planeta San Rafael es reconocido por sus viñedos, bodegas, montañas, ríos y embalses, exactamente del otro lado aparece una región vinculada a algunos de los hallazgos arqueológicos más importantes de China.
Una coincidencia geográfica que permite confirmar, al menos para los sanrafaelinos, aquella vieja frase que parecía solamente un cuento de la infancia: si caváramos lo suficiente y pudiéramos atravesar la Tierra en línea recta, sí: terminaríamos en China.


