Siguen los incendios en nuestros campos
En más de una ocasión en este mismo espacio nos hemos ocupado de la problemática y los riesgos que implican los incendios rurales. Ha quedado dicho que una parte demasiado importante de los mismos se producen por la acción del hombre y, lo que es peor aún, muchos son provocados puesto que, a pesar de las recomendaciones y las sanciones que las autoridades implementan, hay personas que siguen utilizando el fuego como herramienta para la “limpieza” de los terrenos.
En las últimas semanas, varios focos de incendio se han producido en diversos puntos de nuestro departamento, con implicancias que no siempre son noticia solo por el accionar de quienes logran controlar las llamas. En esa tarea, bomberos y ciudadanos de buena voluntad arriesgan demasiado para enfrentar un hecho que, en general, ha sido ocasionado por desaprensivos.
Quienes provocan estos incendios deben saber que enfrentan la posibilidad de ser sancionados con multas o arresto de hasta 50 días, puesto que habrían infringido el Código Contravencional de Mendoza en su Título de cuidado del Medio Ambiente y la Salud de los Animales. Cabe recordar, además, que la ley provincial 6.099 de Prevención y lucha contra los incendios en zona rurales también reprime estas conductas debido a que con ellas puede afectarse negativamente el entorno ambiental y la biodiversidad de nuestra zona, más allá de los gastos y esfuerzos que presupone la lucha contra esos incendios.
No obstante el evidente riesgo que estas conductas conllevan, las mismas se mantienen como peligrosa costumbre y muchas veces son justificadas por sus autores al ser catalogadas como “hechos culturales”. Lo que no suelen tener en cuenta quienes inician estos focos ígneos es dónde y cómo terminarán los mismos, aunque la evidencia fáctica nos muestra que en demasiadas ocasiones el resultado final es peligroso, dramático y hasta fatal.
Quizás la acción de la Justicia logre introducir en la conciencia de todos los mendocinos que las tragedias no suelen respetar “costumbres”.