Siniestros viales: conciencia e inconciencia

En nuestra edición de ayer publicábamos una encuesta titulada “El problema de los accidentes viales en San Rafael”, que reflejó la opinión de seis sanrafaelinos pero que, muy probablemente, sea la visión consciente que tiene la mayoría de quienes vivimos en esta comunidad.
Así, Adrián Riva opinó que “se maneja mal y a pesar de que hagan multas, pareciera no importar. Se maneja pésimo, muy agresivo sobre todo. Tampoco hay respeto por el peatón y las bicicletas. Creo que la educación es fundamental para cambiar este problema”.
A su turno, Valeria López consideró que “debería ser un deber ciudadano conocer las normas viales. Muchos conducen como si fuera un pueblo”.
Gustavo Díaz, en tanto, afirmó que “se maneja muy rápido, no hay respeto por los peatones y los que tienen paso. Creo que es cultural y este problema habría que trabajarlo en una gran campaña donde los padres les enseñen a sus hijos”.
Para Rosana Rodríguez, “todos somos responsables de cómo se maneja, porque es una cuestión en la que no se respeta a nadie. Debería haber más educación”.
Agustín Amorós opinó que “manejamos muy mal porque no respetamos las leyes de tránsito ni al prójimo. Creo que el tema de los accidentes va a seguir hasta que no tomemos conciencia”.
Finalmente, Cecilia Giménez concluyó que “es un grave problema que hay que trabajar con la sociedad”.
Como una dramática coincidencia, la encuesta era publicada casi al mismo tiempo que un joven de 17 años era atropellado en la calle Tirasso por un automovilista que se dio a la fuga y luego se entregó a la Policía. Santiago Zaragoza murió horas después en el hospital Schestakow.
En el inicio decíamos que prácticamente todos los sanrafaelinos tenemos una visión consciente acerca de nuestra mala conducta vial y sus penosas consecuencias. Sin embargo, no siempre actuamos en la práctica de forma conteste con esa “conciencia” declarada. Mientras tanto, las tragedias siguen sucediéndose y el dolor multiplicándose.