Siniestros viales: “Más que cambiar leyes, hay que hacerlas cumplir”

La seguidilla de siniestros viales fatales hizo que volviera a estar en la escena pública este flagelo vial que vive la provincia. Con la tolerancia cero de alcohol para conducir vehículos en el tapete, el tema retomó vigencia. Al respecto, habló el comisario retirado y exjefe de la Vial, Jaime Correa.
“Cada vez hay más vehículos y la infraestructura vial sigue igual, la siniestralidad es más grave, hay más tecnología en los vehículos que termina generando distracción: celulares, bluetooth, equipo de audio; no escuchás lo que está pasando alrededor. Falta mucha educación vial y que la gente tome conciencia”.
Correa señaló otras conductas, como “peatones que cruzan a mitad de cuadra, a veces con el chango de un bebé, no lo podés creer. Desde niño deberíamos tener conocimiento, recuerdo bien lo que sale una persona internada en el hospital desde que tuvo un siniestro, lo que le cuesta a la sociedad eso”.
En cuanto a la tolerancia cero, que resurgió como propuesta, expresó que “me da la sensación de que cada vez que ocurre un hecho, salimos a modificar una ley, que jamás terminamos de cumplir, es la realidad. Si está en 0,5 gramos es porque se habrá hecho estudios; no veo mal que sea directamente cero, en el 95 por ciento de las escuelas donde di charlas, los jóvenes preguntaban cuánto puedo tomar (para no superar los 0,5 g/l), siempre buscamos el límite”.
Correa se mostró proclive a hacer cumplir las leyes y no cambiarlas tanto. “Acá se debe hacer cumplir la ley y vas a ver cómo van a bajar los índices. Para hacerla cumplir, el órgano de control debe ser el primer paso; en este caso, la Vial o la Policía municipal dónde la tienen, porque se hizo la ley para que las municipalidades controlen el microcentro, y ¿cuántos departamentos adhirieron? Solo se pusieron de acuerdo todos para la licencia de conducir, porque eso les reditúa dinero. Le ocasiona más problemas al gobierno de turno que haya un homicidio simple y no diez culposos”.
Finalmente opinó que no debería ser la misma condena para aquel que atropella y se queda a asistir que a quien se fuga, iba alcoholizado y encima tarda días en ponerse en custodia de la ley, e incluso intenta borrar las huellas del choque en el vehículo.