Sobrevivientes del Próvolo apuntaron contra los encubrimientos de la Iglesia

Tras el inicio del segundo juicio por los abusos en el Instituto religioso Antonio Próvolo que tiene a las monjas Kumiko Kosaka y a Asunción Martínez, desde el Colectivo por la Restitución de Derechos a Sobrevivientes indicaron que los sobrevivientes y sus familiares esperan que las “condenas ejemplificadoras” y que revelen “cuánto encubre la iglesia católica”.

“Esperamos condenas firmes y ejemplificadoras que le digan al mundo que el abuso sexual eclesíastico no puede suceder mucho más. Condenas que hagan dar cuenta de cuánto encubre la iglesia católica”, indicó Julia Morcos, referente del Colectivo.

Este lunes inició la primera audiencia con una presentación del abogado de las religiosas, Carlos Varela Álvarez, pidiendo la nulidad absoluta del juicio.

Sin embargo, fuentes del caso sostuvieron que la acción no va a prosperar.

“Tanta impunidad tiene un límite”, indicó Morcos, quien enfatizó que “los abusos que cometían los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho no hubiesen podido llevar a cabo. Ellos no actuaban  sólo si no que lo hacían bajo un sistema de complicidades, donde estas  mujeres por acción y omisión fueron parte y permitieron que estas violaciones y torturas sucedieran”.

 

En una condena sin precedentes el 25 de noviembre de 2019, Corbacho y Corradi recibieron la pena de de 45 y 42 años de prisión, respectivamente, por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores.

“Esto empezó en Verona, Italia, cuando Corradi fue traslado a La Plata por los abusos que allí cometía, luego llega a Mendoza por los mismos motivos”, explicó la joven al dar cuenta de la red de silencios y complicidades que habría llevado adelante la Iglesia católica.

“Esta segunda instancia tiene un significado muy grande en las familias y sobrevivientes, hay actores que cumplían con roles muy horrorosos en la vida de los chicos,  como la monja Kumiko Kosaka que se dedicaba a la entrega y selección de los menores que iban a ser víctima  de esos abusos”, recordó.

Asimismo hizo hincapié en que pretenden que los sobrevivientes “no sean revictimización y que tampoco se ponga en duda las palabras de los intérpretes”.

 

Fuente: El Sol