Solidaridad en estos tiempos difíciles

«Ayudar a alguien a atravesar la dificultad es el punto de partida de la civilización», sostiene la antropóloga estadounidense Margaret Mead, una de las más influyentes en el campo de la antropología.
¿La sociedad se ha vuelto más individualista? Es probable que los avances tecnológicos y el fenómeno de la digitalización hayan fomentado un sentido más fuerte de individualismo, ya que las personas pueden acceder a una amplia gama de ofertas, opciones y recursos que les permiten centrarse en sus propios intereses y necesidades. Además, algunos dirigentes promocionan el “sálvese quien pueda” de una ley de la selva económica.
Ante ello, es necesario comprender la importancia de unir esfuerzos a la hora de trabajar por una meta común. «La civilización es una ayuda comunitaria», afirma Mead al responder la pregunta de una estudiante que quiso saber cuál era la primera señal que daba cuenta de la existencia de una sociedad compleja.
La sociedad argentina atraviesa un momento harto difícil y buena parte de la población tiene enormes dificultades para satisfacer sus necesidades básicas. Por eso, cada vez será más necesaria la colaboración entre los distintos sectores de la sociedad para solucionar problemas complejos que no se podrán resolver desde el individualismo. La solidaridad es y seguirá siendo un valor fundamental que implica estar dispuestos a ayudar y apoyar a los demás en momentos de necesidad, sin esperar nada a cambio.
Nuestra comunidad necesitará de actos de generosidad, empatía y compasión hacia quienes enfrentan dificultades o adversidades. Debemos recordar que la solidaridad fortalece los lazos comunitarios y promueve la cohesión social, ya que fomenta la colaboración y el trabajo en equipo para abordar problemas y mejorar las condiciones de vida de todos. Además, es un elemento clave en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva, donde se valora la igualdad de oportunidades y se lucha contra la discriminación y la injusticia.
La cooperación y la solidaridad son valores que no pasan de moda. Y eso es algo que debemos comprender los ciudadanos y, sobre todo, nuestros dirigentes.