Mayo fue un mes “fatal” para los dueños de motocicletas en San Rafael por una ola delictiva que se llevó ocho de estos vehículos en menos de 30 días.
El fenómeno llama la atención ya que si bien históricamente se registraron robos de motovehículos, nunca se habían registrado de una manera tan continua y en una seguidilla tan grande.
Según pudo reconstruir Diario San Rafael, el primer hecho se dio el pasado 2 de mayo cuando una motocicleta Motomel 150 fue sustraída de una propiedad de calle El Tambo 425 del distrito de Las Paredes.
A las pocas horas se dio a conocer otro suceso sobre la calle Los Sauces al 1000 en el barrio San Francisco, donde delincuentes sustrajeron otra Motomel. Afortunadamente pudieron recuperarla.
Luego, a través de las redes sociales, se denunció la sustracción de una Corven Energy 110 en calle Olascoaga al 200.
Durante la madrugada del 18 de mayo, en El Toledano y San Francisco, desconocidos ingresaron a un galpón y se llevaron una motocicleta Corven 110 propiedad del sereno.
Al día siguiente se produjo otro robo de una moto. Esta vez fue en El Chañaral al 200 donde –de la vereda de un restaurante- se llevaron una Zanella ZB de color gris.
La seguidilla continuó el lunes 20, cuando un hombre denunció la sustracción de su moto Motomel 100 de la puerta de su domicilio en calle Illescas al 1350.
Hace algunas horas también se denunció la sustracción de una moto en la puerta del Hospital Schestakow, que sus dueños viralizaron por las redes sociales.
En las últimas horas, en Perú 968 de Ciudad ocurrió otro robo, donde la víctima dejó una moto Honda 125 estacionada en la vereda y –al regresar- notó que se la habían sustraído.
DETENIDO CON UNA MOTO SUSTRAIDA
Otro caso vinculado al robo de motocicletas se produjo en las últimas horas cuando la policía detuvo a un joven en Bernardo de Irigoyen y Telles Meneses empujando una motocicleta. Al ver a los efectivos se dio a la fuga, pero pudieron detenerlo.
DUDAS SOBRE EL DESTINO DE LAS MOTOS
Si bien no hay certezas sobre el destino de las motocicletas robadas (muy pocas son las que se lograron recuperar) la gran sospecha es que podrían estar “reduciéndolas” en espacios clandestinos para comercializar las partes en el mercado clandestino de repuestos.







