Son pareja y además bomberos voluntarios en Salto de las Rosas

La experiencia les ha ayudado a reforzar su relación

Gabriela Canepini (39) estudiaba la carrera de higiene y seguridad. En el lugar conoció unas compañeras que se estaban preparando en el curso para ser bombero. Casada ya con Luis Ripa (38), le comentó de la idea y lo convenció de hacer juntos el curso. Fue así como desde hace 5 años se convirtieron los dos en bomberos voluntarios de Salto de las Rosas.

Con el tiempo y sobre todo con esta maravillosa experiencia de vocación y ayuda al otro de manera desinteresada, encontraron la fórmula para llevarse bien no solo en bomberos sino en todos los ámbitos de la vida superando todos los obstáculos y basándose en reforzar los pilares con los que construyeron su relación. “Vamos como salteando de una etapa a la otra para no caer en la rutina”, expresó la pareja.

“Dentro de bomberos hay un concepto básico que es el triángulo del fuego, para que se origine un incendio hay un triángulo compuesto por tres elementos fundamentales, y yo creo que dentro del matrimonio pasa lo mismo, eso lo hemos aprendido un poco de nuestros padres, y es que hay que lograr ser amigo, compañero y pareja de la persona con la que estás, y aunque nos ha costado creo que lo hemos logrado”, afirmó Luis sobre su relación con Gabriela.

Pero es que como lo detallaron, es un concepto que reforzaron al estar en bomberos. “Vivir juntos es como lo hace cualquier matrimonio, el compartir una vocación es ser compañeros porque ahí hay que dejar de lado un poco el tema de que es tu pareja y hay que ser compañeros de equipo y después amigos porque compartís un montón de aventuras”, agregaron los voluntarios.

Pero la confianza de ser parejas es uno de los elementos que más los ha unido en este recorrido. “Hay que confiar también en los momentos de estrés, en situaciones que son límites para un bombero, situaciones que uno sufre muchísimo y que hay que confiárselas a alguna persona, por esto está bueno contar con una persona que sea amigo y que además te entiende porque vive lo mismo”, dijo Ripa.

Sin embargo no todo ha sido fácil. Es que como lo comentó Canepini “el entrenamiento al principio lo hacíamos juntos pero teníamos un poco de rivalidades entre los dos, así que decidieron separarnos”. Y Luis aclaró que “dentro de los límites que uno supera por ahí a mí me costaba algo y ella sabía que yo lo podía hacer, entonces trataba de animarme pero en un momento era chocante”.

También les pasaba que en incendios Luis se preocupaba más por Gabriela que por otros compañeros, así que tanto la pareja, como los compañeros de cuartel fueron aprendiendo en que momentos era conveniente que estuvieran juntos. “El me sobreprotegía y eso no va conmigo, pero es algo que pasa en cualquier ámbito de la vida, es un instinto”, añadió Gabriela.

Hoy cumplen, además de los 5 años en bomberos, 8 años de casados, aprendiendo cada día de la mano de esta forma de vida que los dos eligieron, superando no solo los retos del trabajo sino los que todas las parejas afrontan. “A cada pareja la vida golpea de diferentes maneras y hemos pasado diversas situaciones que nos han fortalecido, pero siempre reforzando el pilar de la amistad y el compañerismo, haciendo algo juntos y disfrutándolo porque eso va a generar el resto”, concluyeron.