Sonría

Tres borrachos salen de un bar y paran a un taxi. En cuanto los ve, el taxista piensa en  una ganancia extra con ellos.

En cuanto se suben y cierran la puerta, el taxista enciende el motor, luego lo apaga y les dice: “Bueno, llegamos». El primer borracho le paga, el segundo le da las gracias, y el tercero le pega una cachetada. El taxista, pensando que el tercero se había dado cuenta, le pregunta haciéndose el ofendido:

-¿Por qué fue eso? Y el borracho le responde: 

-¡Por no respetar la velocidad máxima!!!

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