Suecia: el primer ministro reconoció el fracaso de su estrategia para combatir al coronavirus

El primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, dijo este sábado que la respuesta de su gobierno al coronavirus, que evitó confinamientos y se basó en la responsabilidad individual, fue poco agresiva y lenta, tras lo cual asumió la responsabilidad por el desproporcionado número de fallecimientos en comparación con otros países nórdicos.

«Como primer ministro, toda la culpa es mía», declaró en una entrevista con el medio Dagens Nyheter.

 

 

A principios de este mes, Suecia endureció las restricciones con la introducción de multas contra quienes violaran la normativa que prohíbe ciertas reuniones privadas. Hasta ahora, la decisión era puramente voluntaria.

De todas maneras, Lofven defendió su aproximación inicial al argumentar que nadie en su equipo sabía cómo iba a evolucionar la situación.

El principal epidemiólogo del país y arquitecto de la política de contención contra la pandemia, Anders Tegnell, propuso desde el principio una aproximación relajada al entender que los confinamientos no eran una solución viable a largo plazo.

Hace diez días, el propio Tegnell admitió que la ola actual de contagios es «mucho peor» de lo que se preveía. «Estamos en un momento crítico donde nos acercamos al límite de lo que puede soportar el sistema sanitario», advirtió.

Entre las medidas que propuso está la prohibición de la venta de alcohol a partir de las 20, el teletrabajo, el cierre de centros públicos durante las próximas dos semanas, la recomendación del uso de mascarillas en el transporte público y la extensión de las clases virtuales en los institutos hasta el 1 de abril.

Suecia acumula ya más de 11.000 muertos por coroanvirus, más que sus tres vecinos nórdicos, Noruega, Dinamarca y Finlandia, juntos. Sus fallecimientos per capita triplican a los de Dinamarca. El país ha registrado 547.000 casos y en las últimas horas ha rebasado el umbral de los 11.000 fallecimientos, al registrar 11.005 decesos totales.