El escenario climático está atravesado por la evolución del fenómeno de El Niño, conocido como Súper Niño, que mantiene en alerta a distintas regiones del país por la posibilidad de lluvias intensas y alteraciones en los patrones habituales de temperatura. En Mendoza, los efectos ya comenzaron a sentirse durante octubre, con jornadas consecutivas de precipitaciones, abundante nubosidad y episodios de tormentas que provocaron anegamientos, inconvenientes en la circulación y familias afectadas.
De acuerdo con el documento elaborado por el SMN el 30 de octubre, para el trimestre noviembre-diciembre-enero se esperan temperaturas normales o inferiores a lo habitual en el norte de Cuyo. Esta categoría también comprende al sur de Santiago del Estero y al noreste de la Patagonia. En cambio, el organismo prevé temperaturas superiores a los valores históricos en el NOA y el sur de la Patagonia.
Uno de los aspectos destacados del pronóstico es la posibilidad de que se registre una menor amplitud térmica media, con menos jornadas de temperaturas máximas muy elevadas. Esta tendencia alcanzaría especialmente a la franja central del país, donde se encuentra Mendoza. Sin embargo, el SMN aclara que las proyecciones corresponden a valores medios del trimestre y no descartan episodios puntuales de calor intenso.

Las lluvias, otro factor de preocupación en Mendoza
En materia de precipitaciones, el pronóstico presenta un escenario que también merece atención en la provincia. El SMN proyecta lluvias normales o superiores a lo habitual en el centro-sur de Cuyo. La previsión de precipitaciones por encima de los registros históricos también comprende al Litoral, el oeste de Santa Fe, Córdoba, el este de San Luis, La Pampa y Buenos Aires. En tanto, para San Juan se esperan valores normales o inferiores a los habituales.
La perspectiva adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta lo ocurrido durante octubre. Mendoza atravesó el mes más lluvioso desde 1961, de acuerdo con los registros de estaciones del Servicio Meteorológico Nacional. Las precipitaciones acumuladas superaron ampliamente los promedios históricos en distintos puntos de la provincia y estuvieron acompañadas por una cantidad inusual de jornadas nubladas.
Según los datos difundidos por el investigador de Ciencias Atmosféricas Maximiliano Viale, las estaciones Mendoza Aero y San Rafael Aero acumularon 77 y 194 milímetros de lluvia, respectivamente, durante octubre. Los promedios históricos para ese mes son de 11 y 38 milímetros. Esto significa que en la capital provincial las precipitaciones fueron aproximadamente siete veces superiores a lo habitual, mientras que en San Rafael superaron cinco veces la media histórica. Además, ambas estaciones registraron 21 días mayormente nublados.

La sucesión de tormentas también dejó consecuencias en distintos departamentos. Durante el fin de semana del 23 y 24 de octubre se contabilizaron más de 250 novedades vinculadas con viviendas anegadas, derrumbes, socavones y familias evacuadas. Luján de Cuyo fue uno de los sectores más afectados. Los episodios volvieron a poner en evidencia las dificultades que enfrenta la infraestructura hídrica provincial para responder a precipitaciones de una intensidad poco habitual en una región caracterizada históricamente por su clima árido.
Qué puede pasar durante diciembre y enero
El nuevo pronóstico del SMN mantiene la incertidumbre sobre el comportamiento del tiempo durante los meses centrales del verano. Si bien no anticipa temperaturas máximas extremadamente elevadas con la misma frecuencia que en otros períodos estivales, sí contempla un escenario de precipitaciones normales o superiores a lo habitual en sectores de Cuyo. La combinación de humedad, nubosidad y lluvias podría modificar las condiciones típicas de la temporada.
De todos modos, el organismo meteorológico advierte que los pronósticos trimestrales no permiten anticipar la intensidad ni la distribución de cada episodio de lluvia. Incluso en regiones donde se esperan precipitaciones inferiores a los valores normales pueden producirse tormentas localmente intensas. Por ese motivo, recomienda consultar las previsiones diarias y las alertas meteorológicas, especialmente ante fenómenos de alto impacto.
Para Mendoza, el desafío será atravesar una temporada de primavera-verano con condiciones climáticas diferentes a las habituales, después de un octubre que ya dejó registros históricos de precipitaciones. La evolución del Súper Niño durante diciembre y enero será determinante para conocer el alcance de sus efectos sobre la provincia, tanto en materia de lluvias como de temperaturas.


