Susana Ferre, una enamorada de los «fierros» que trabaja como remisera

Fue la primer mujer en conducir un remise en San Rafael

A lo largo de esta semana, Diario San Rafael y FM Vos (91.5), destacó una pequeña parte de mujeres que hacen al desarrollo sanrafaelino, aportando conocimientos y actitudes en puestos y lugares que históricamente solo ocuparon los hombres, y que aun en la actualidad siguen siendo ellos la mayoría. Para finalizar el especial de mujeres, entrevistamos a Susana Ferre.

Ella mantiene una sonrisa que contagia, lo hace mientras conduce el remise en el que sale a trabajar todos los días. Es una apasionada de los “fierros”, lo heredó de su padre Héctor quien conducía camiones, en uno de ellos aprendió a manejar a los 8 años, pero trata de no contar esa anécdota para evitar malinterpretaciones, “es que imagínese una niña al volante, y en un camión”, dijo con picardía.

Es la menor de tres hermanas, en esta parte del relato hace una pausa, es que se emociona hasta las lágrimas contando su historia. “Son recuerdos que nos contaba mi madre porque yo mucho no recuerdo esa época, mi papá llegaba de un viaje y no es que se acostara a descansar, él se ponía a jugar con nosotras y nos turnaba para llevarnos a pasear en su camión”.

“Yo siento un amor especial por los autos”, expresa siempre con gran simpatía, como trasmitiendo ese mismo amor, y no es para menos, llegó a ser la primer mujer piloto de San Rafael, “había en ese entonces (1982) carreras de Sport 4 y 6, se hacían más que nada en General Alvear, un día anunciaron por micrófono que se presentaran aquellos autos Gordini, Fiat 600 y Citroën, porque se iba a armar una pequeña carrera, con mi papá solamente nos miramos”.

Es que al cumplir la mayoría de edad, a Susana le regalaron un Fiat 600, al cual, apenas supo de la competencia, con cinta adhesiva le puso el símbolo que representa a la mujer, el número 100 y compitió. Entre muchas otras anécdotas sobre la época recordó que un día, cuando estaban peleando por el campeonato, “habían pilotos que me decían que a la primera vuelta me iban a sacar y yo no quería correr, pero me convencieron y salí a correr finalmente, aunque nunca gané competí siendo la única mujer”.

Desde ese entonces y en la actualidad la conocen como “la chica 100”. Actualmente trabaja como remisera, también fue la primera mujer que ocupó este puesto en el departamento, lo hace con pasión y empeño porque tal como lo dijo “yo me veo siempre a tras de un volante”. Cuenta que nunca ha tenido un problema con sus compañeros hombres, “para mi manejar es algo muy natural y no lo considero un tema de géneros, yo siempre he sido así, muy paciente con cada cosa que hago, conduciendo en el remise, si se te atraviesa otro auto, o un ciclista, el pasajero se enoja y comienza a gritar, yo en cambio lo tomo con calma, son cosas que pasan”.

Actualmente vive con su madre y una de sus hermanas. Expresa sentirse muy feliz con su vida, es propietaria del remise, su C4, el 8-013, el que mantiene en perfectas condiciones. Lleva con orgullo ese número 13 en el auto, porque aunque es usualmente un número supersticioso, ella no le teme a nada y al contrario, ha demostrado ser una mujer que rompe esquemas.