Tecnología y constante capacitación: la Unidad de Terapia Intensiva del Schestakow cumple 33 años

La Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del hospital Schestakow cumple un nuevo año de existencia. Desde apertura en 1991, esta unidad ha sido un refugio crucial para los pacientes más graves, marcando un antes y un después en la historia de la medicina en la región.
El doctor Ángel Coccusa, jefe de la unidad, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 los avances y desafíos que ha enfrentado la UTI a lo largo de estas tres décadas. “Desde su inauguración, la UTI ha evolucionado enormemente, especialmente en la última década. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados, lo que nos ha permitido equipar la terapia intensiva con aparatos de última generación, como camas eléctricas, monitores multiparamétricos y métodos de examen guiados con ecógrafo”, afirmó Coccusa.
Sin embargo, estos avances no han estado exentos de desafíos. “No contamos con un ecógrafo dentro de la unidad, aunque el hospital dispone de uno que utilizamos cuando es necesario. Nos rebuscamos con los recursos que tenemos, ya que estos equipos son muy costosos”, explicó el médico, destacando la realidad de trabajar en un sistema de salud donde los recursos no siempre son suficientes.
La terapia intensiva es una especialidad que requiere no solo de equipamiento de alta tecnología, sino también de un equipo humano altamente capacitado. Coccusa explicó que “los pacientes que ingresan a la UTI son casos graves, personas cuya vida está en riesgo. En la unidad de cuidados intermedios se atienden a aquellos que, aunque no están en condiciones críticas, requieren monitoreo constante. Pero en la UTI, el nivel de gravedad es alto, y por eso es crucial contar con un equipo médico especializado”.
El jefe de la UTI mencionó la importancia de la especialización en el ámbito de la terapia intensiva. “San Rafael siempre ha sufrido la falta de médicos especialistas en esta área. Sin embargo, en los últimos años, hemos comenzado a formar profesionales a través de la residencia médica en terapia intensiva. Es un paso importante para cubrir la necesidad de especialistas en nuestra región”, señaló.
Coccusa destacó el caso de la doctora Jimena Parra, una residente que pronto culminará su tercer año de formación y se integrará al equipo de la UTI del Schestakow. “Estamos muy contentos porque esto representa un avance significativo. La falta de médicos especialistas ha sido siempre una falencia en San Rafael, y contar con una nueva especialista es un gran logro para nosotros”, comentó.
A lo largo de la entrevista, subrayó el compromiso y la dedicación del personal que trabaja en la UTI. “No solo los médicos, sino también el personal de enfermería y los auxiliares requieren una especialización para trabajar en terapia intensiva. Es un trabajo que demanda un alto nivel de conocimiento y experiencia, porque estamos tratando con vidas en situaciones críticas. Es fundamental que todo el equipo esté altamente capacitado para manejar las diversas situaciones que se presentan en la UTI”, aseguró.
El aniversario de la UTI del Hospital Schestakow es un momento para reflexionar sobre el papel vital que esta unidad ha jugado en la salud de la comunidad de San Rafael. “Hace 33 años, la terapia intensiva era algo relativamente nuevo en nuestra región. Hoy, es una parte esencial del hospital, y su evolución ha sido impresionante”, comentó Coccusa. A pesar de los avances, el doctor reconoció que aún hay desafíos por delante, especialmente en cuanto a la dotación de personal y la actualización constante de la tecnología.
Finalmente, envió un mensaje de agradecimiento a todo el equipo que conforma la UTI del Hospital Schestakow. “Este aniversario es un reconocimiento al trabajo arduo y constante de todo el personal que ha pasado por aquí. Son 33 años de esfuerzo, dedicación y compromiso con la salud de nuestra comunidad”, concluyó.