Temporada de ciruela: “Estamos frente a una cosecha baja, de aproximadamente 60 millones de kilos”

Debido a lo que fueron las heladas tardías y tormentas graniceras, la temporada ha sido complicada para la cosecha de diversos frutos, entre ellos la ciruela. Sobre lo que es el panorama en general, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Francisco Araujo, integrante del Cluster de Ciruela Industria de Mendoza.
La temporada comenzó con heladas tardías que han sido muy severas para el sector ciruelero, con el agravante de que ocurre por quinto año consecutivo (lo que no tiene antecedentes). Además, hubo granizadas en distintas zonas, incluyendo recientemente la zona este, la zona de Calle Larga y la de Villa Atuel. “Ese es un fenómeno que nos acompaña todos los años con diferentes impactos, y estamos próximos a la cosecha. Yo diría que probablemente en el este la semana que viene estén comenzando y para nosotros, para el sur, estimo que entre el 6 y el 13 los productores van a empezar a cosechar”, dijo.
En cuanto a lo que son los volúmenes, destacó que “estamos frente a una cosecha baja, de aproximadamente 60 millones de kilos de ciruela, lo que nos pone en niveles bajos o quizás –para ponerlo en términos relativos– de aproximadamente un 50% de lo que sería una buena cosecha para nuestro sector”. “Por algunas conversaciones que hemos tenido con algunos productores y con parte del sector de la ciruela, productores que recorren o empresas, entendemos que probablemente estemos en esos valores de producción. Esperemos que esto mejore para finales de febrero o principios de marzo, cuando termine la cosecha”, agregó.
Recientemente, dimos a conocer las críticas de productores de durazno que no estaban de acuerdo con los números de cosecha presentados por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR). En ese sentido, Araujo expresó: “Lo que tenemos nosotros año a año es el pronóstico IDR, pero lo que no tenemos finalmente es el real resultado de lo que efectivamente se cosechó, se pesó y se procesó, pero sí tenemos cuando se termina la cosecha en la mesa de los productores y del cluster también, lo que se habla de los volúmenes. En ese sentido, cuando vienen fenómenos como heladas, los pronósticos hay que seguir realizándolos, pero lo cierto es que es de una complejidad enorme, porque en lo que es la helada, dentro de cada zona nos encontramos con diferentes situaciones y, dentro de cada finca –aunque parezca mentira– uno se encuentra con que entra en un cuartel y ve una producción buena, y a sólo diez metros se pasa de cuartel y, por una brisa o por un cambio del nivel de suelo o por una condición de suelo, se encuentra con que tiene cero producción”. Es por eso que –aseguró– “es muy difícil poder medir con un rigor que nos acerque a tener una veracidad total del pronóstico, en esta fruta en particular es bien difícil”.
A nivel mercado, la inflación y los problemas nacionales se notan, pero a eso hay que sumarle lo que ocurre en el mundo ya que mucha de la ciruela producida y procesada luego se exporta.