La vendimia 2024 avanza con un ritmo irregular en San Rafael, donde apenas 36 de las 69 bodegas inscriptas en el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) han iniciado sus actividades. Esto representa solo el 52% del total, reflejando un arranque moderado de la temporada.
Hasta el momento, en el departamento sureño han ingresado 20,2 millones de kilos de uva, los cuales se transformaron en 7.188.200 litros de vino y 712.110 litros de mosto.
La situación es similar en General Alvear, donde 18 de las 36 bodegas están en actividad. Allí se han procesado 11,4 millones de kilos de uva, generando 3.194.000 litros de vino y 260.000 litros de mosto.
En los departamentos sureños, la producción aún no alcanza su capacidad plena y algunas empresas han optado por reducir personal.
Un panorama más activo en otras regiones
En el resto de Mendoza, el nivel de actividad es superior. En la Delegación Mendoza, el 67% de las bodegas inscriptas ya está en marcha (300 de 446), mientras que en la Delegación San Martín, el 65% (210 de 327) ha comenzado la producción.
La provincia de San Juan, también muestra un mayor movimiento, con un 62% de las bodegas operativas (97 de 156).
Desafíos en el sector: costos en alza y rentabilidad en baja
Un informe de la Fundación Mediterránea advierte que, con una mayor oferta de uvas y vinos, pero una demanda estancada, es probable que aumente la producción de mosto, aunque con una rentabilidad menor. En este contexto, se prevé una baja en los precios del vino y, aún más, en el valor de la uva.
El precio de la uva, un problema creciente
Uno de los puntos críticos de la temporada es el precio de la uva, que se mantiene en los mismos valores que el año pasado, a pesar de que los costos para los viñateros se han duplicado.
Según datos de la Federación Vitivinícola Argentina, la brecha entre costos y precios ha provocado el abandono de más de 2.000 pequeños productores en los últimos cinco años, lo que ha reducido la superficie cultivada en un 15%.
El panorama sigue siendo incierto para el sector, que enfrenta el desafío de sostener la actividad en un contexto de costos crecientes y rentabilidad en declive.







