En un contexto de marcada incertidumbre, las encuestas de opinión pública se han transformado en el termómetro indispensable para entender el pulso social de la Argentina. Facundo Londero, licenciado en Ciencias Políticas y responsable de Investigación Cuantitativa en la consultora Zuban Córdoba y Asociados, analizó en diálogo con FM Vos 94.5 los resultados de su último relevamiento nacional de 2.000 casos. El informe revela una tendencia descendente en la imagen presidencial, impulsada por la crisis económica y el impacto de los escándalos en el riñón del relato oficialista.
La gestión de Javier Milei atraviesa su momento más delicado desde el inicio del mandato. Según Londero, la caída no es solo una fluctuación estadística, sino un reflejo de crisis múltiples que convergen en el bolsillo y la percepción ética del electorado. «Actualmente, la gestión del presidente la tenemos en un 34% de aprobación, cuando en noviembre del año pasado, tras su victoria, contaba con 48 puntos. Estamos hablando de una caída de 14 puntos en apenas seis meses de gestión. El punto de profundidad más fuerte se empezó a dar a partir de marzo. Esto se debe principalmente al tema laboral, que está repercutiendo en todo el país, al poder adquisitivo y a la inflación», observó al inicio de la charla.
«Pero también hay un factor clave: el caso de Manuel Adorni. Este escándalo generó un descontento muy fuerte en segmentos que acompañaban a La Libertad Avanza bajo la premisa de la lucha contra la corrupción y la ‘casta’. La imagen del vocero presidencial, que era uno de los hombres fuertes, se desplomó de un 48% a solo un 16% de imagen positiva», aseveró.
Brechas de género y el factor etario
El análisis cuantitativo de los recientes relevamientos permite desglosar cómo impacta el discurso y la gestión gubernamental en los diferentes estratos de la sociedad, revelando fracturas profundas que se dividen según la edad y el sexo de los encuestados.
Un dato que sobresale en las mediciones es la marcada brecha de género. La percepción de las políticas actuales no es uniforme: «Es un dato muy interesante; solo el 30% de las mujeres aprueba la gestión del presidente, mientras que en los varones el apoyo alcanza el 40%», explicó Facundo Londero. «Esta distancia sugiere una resistencia más consolidada en el electorado femenino frente al rumbo de la administración nacional», añadió.
Por otro lado, el análisis por edades muestra una polarización bajo la premisa de juventudes versus adultos mayores. Según el especialista, la aprobación es inversamente proporcional a la edad: «Mientras más jóvenes, mayor es el acompañamiento. En el fragmento de 18 a 30 años, el apoyo alcanza entre el 55% y 60%, aunque incluso en este sector se registró una caída abrupta recientemente debido a la situación material», indicó.
«En la otra vereda se encuentran los mayores de 60 años, donde el acercamiento a la gestión cayó drásticamente, contando actualmente con apenas un 25% de aprobación, lo que posiciona a este sector como el más crítico del modelo», especificó.
El desgranamiento del «núcleo duro»
Más allá de la imagen coyuntural, lo que preocupa en los despachos oficiales es la erosión de la base electoral más fiel, aquel segmento que parecía incondicional al proyecto libertario. «Lo que observamos es la caída del núcleo duro del mileísmo. El año pasado rondaba los 38 o 40 puntos y ahora se ubica entre los 23 y 25 puntos. Esto se puede seguir desgranando principalmente por los incumplimientos en materia económica. Hoy vemos una polarización total: mileísmo frente a antimileísmo o kirchnerismo», consideró el experto.
«Además, en el medio hay una grieta profunda; un 25% de la sociedad se manifiesta tanto antimileísta como antikirchnerista. Es gente que está en contra de ambos bloques que han gestionado el país en los últimos años y que hoy se encuentra huérfana de representación», remarcó.
Proyecciones electorales y la reforma estructural
Con la mirada puesta en las próximas elecciones legislativas, el tablero político actual muestra un escenario de tercios donde una gran porción de la sociedad aún no define su rumbo, lo que abre un margen de incertidumbre para todas las fuerzas.
Al analizar la intención de voto por espacio, los números actuales reflejan una paridad compleja. «El peronismo se mantiene en los 30 puntos a nivel nacional, mientras que La Libertad Avanza, dependiendo del escenario, oscila hoy entre los 24 y 25 puntos», estimó Facundo Londero. No obstante, el dato más relevante para el analista es el volumen de indecisos. «Hay un 30% de argentinos que todavía no tiene su voto definido, y es allí donde se jugará la verdadera elección», subrayó.
En cuanto a los factores determinantes, el especialista advirtió que el destino de ese voto fluctuante dependerá tanto de la evolución económica como de la arquitectura institucional. «El destino de ese voto indeciso se definirá por lo económico y lo discursivo en un año que tendrá muchos vaivenes. También será crucial ver cómo se conforma la reforma estructural política y la modificación de la ley electoral que el presidente mandó al Congreso», sostuvo.
«El escenario institucional y las alianzas que se conformen serán determinantes para ver si el Gobierno logra frenar su caída o si la oposición logra finalmente capitalizar el descontento», cerró.







