Terremoto en Venezuela: una residente en San Rafael contó la angustia y desesperación que viven sus familiares y toda la sociedad tras la tragedia

Los terremotos que afectaron a Venezuela dejaron un escenario de profunda devastación, con más de 1430 víctimas fatales, cientos de miles de heridos y una intensa búsqueda de personas desaparecidas. En ese contexto, Ligia Baudín, una venezolana que reside en San Rafael desde hace 8 años, compartió cómo vive a la distancia la tragedia que golpeó a su país y el permanente contacto que mantiene con familiares que residen en las zonas afectadas.
Baudín explicó que buena parte de su familia continúa viviendo en Venezuela. Entre ellos se encuentran sus hijos, nietos, hermanos, sobrinos y otros parientes, varios de los cuales residen en Los Teques, una de las localidades alcanzadas por el desastre.
«Mis hijos y mis hermanos están en la zona de Los Teques, que hubo esa catástrofe», detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Afortunadamente, señaló que hasta el momento ninguno de sus familiares sufrió lesiones personales. «Físicamente todos están bien», afirmó, aunque explicó que una vivienda cercana a la casa de uno de sus hijos sufrió importantes daños estructurales que incluso podrían comprometer la seguridad de esa propiedad.

La entrevistada también contó que la tragedia alcanzó a personas conocidas de su familia. Relató que un amigo de uno de sus hijos, integrante de la policía científica, falleció mientras se encontraba en su destacamento durante el terremoto. Además, expresó la incertidumbre que viven por la falta de noticias de otras familias allegadas.
«Hay muchas familias conocidas que vivían en La Guaira, también quedaron ahí. No se sabe si están vivos o están muertos», manifestó.
Baudín explicó además que el epicentro del fenómeno afectó al estado del que ella es oriunda y que también mantiene familiares en otras regiones que sufrieron importantes daños.
«El epicentro fue del estado donde soy yo, del estado de Yaracuy, y también hubo mucho desastre por allá, en la parte de Valencia, que tengo familia también. En Caracas también tengo familia, y de ella sí no sé nada», comentó, reflejando la incertidumbre que aún persiste respecto del paradero de varios de sus seres queridos.
Más allá de los daños materiales y las terribles pérdidas humanas, la mujer hizo hincapié en el fuerte impacto social que dejó el desastre sobre una población que ya atravesaba una delicada situación económica antes de los terremotos.
«Imagínense que la situación antes de ese terremoto era precaria para las personas. Estaban en una crisis muy grande. Entonces, ahora, con este terremoto, se agrava más la situación», sostuvo.
En ese sentido, indicó que las dificultades para acceder a productos básicos se profundizaron tras el desastre. «La gente no tiene acceso a las cosas», expresó, al tiempo que señaló que comenzaron a registrarse episodios de saqueos en algunos sectores afectados.
«Y mucha gente recurre a otras cosas, a estar saqueando», lamentó, aunque aclaró que considera que se trata de actitudes de personas que no toman dimensión del daño que atraviesa el país. «Siento que el país está destruido», resumió.
Sobre el estado de ánimo de la población, Baudín describió un panorama de profundo dolor colectivo y expresó su deseo de que los equipos de rescate puedan encontrar sobrevivientes entre quienes permanecen desaparecidos.
«Esperando, rogando, pidiendo por esas personas que puedan tener consuelo, que encuentren a sus familiares con vida», señaló.
Finalmente, resumió el sentimiento que, según afirma, atraviesa hoy a los venezolanos: «El país está en una tristeza profunda».