Testigo presencial dio detalles de la descompensación de la turista infartada en Valle Grande

Estela, oriunda de Rosario, tenía 55 años y había llegado a San Rafael con un contingente de turistas. Se encontraba realizando actividades acuáticas en el río Atuel cuando se descompuso y debió ser acompañada hasta la orilla del cauce, donde se comprobó que había sufrido una descompensación cardíaca, razón por la que voluntarios iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Natalio, uno de los testigos del hecho, contó en el Facebook de Diario San Rafael que “Estela acampaba en el camping Ayum Elum y cuando se descompuso había iniciado recientemente una bajada en cool river, una de las actividades que se realizan en el Atuel. A los 500 metros del puente la sacamos hacia la orilla porque el guía nos pedía ayuda. Venía agarrada del cool pero sin reaccionar”.
“Entre los guías y las personas que estábamos en el lugar le comenzamos a realizar reanimación”, dijo el testigo.
Natalio detalló también que “la ambulancia tardó 45 minutos en llegar a socorrer a Estela, para luego trasladarla al hospital, una hora después de haberle realizado maniobras de reanimación”.
La demora de la ambulancia se complementó con el altísimo caudal de tránsito que, a la hora del hecho, había sobre la Ruta 173. Si bien en el ingreso a la Ciudad de San Rafael, la Policía realizó cortes en calles y avenidas para agilizar el paso del vehículo sanitario, no alcanzó, ya que en el hospital Schestakow se confirmó el deceso de la turista rosarina.
Nuevamente surgió la polémica por el funcionamiento del sistema de salud en Valle Grande. Si bien existe una sala de primeros auxilios en la parte alta de ese destino turístico, la distancia con el lugar donde se infartó la turista es prolongada y en días como el domingo, cuando la presencia de visitantes es muy alta, la ruta colapsa. Ese mismo domingo, según confirmó la Policía, se registró una fila de 3 kilómetros de vehículos que regresaban a la ciudad. A eso debemos sumarle la problemática para comunicarse vía celular. En algunos sectores del Valle, ni siquiera pueden efectuarse llamadas al 911, una situación inaceptable en esta época de tanto auge de las telecomunicaciones.