Tiene 29 años, fue declarado reincidente seis veces y cayó porque perdió el DNI en un robo

Se llama Ariel Leónidas Ortega Ramos, tiene 29 años y ostenta un triste récord: fue declarado reincidente en seis oportunidades tras recibir siete condenas por distintos delitos contra la propiedad. Ahora enfrenta la séptima reincidencia, luego de robar en una vivienda donde perdió la tarjeta de memoria de un celular y el documento. Antes de ser detenido, vecinos de la zona sur casi lo linchan.
Ortega Ramos siempre vivió de delinquir. Sin ir demasiado lejos, el pasado 31 de octubre, en horas del mediodía, salió de la cárcel tras haber cumplido una de las tantas condenas que le impuso la Justicia local. Tardó apenas un mes en volver a caer.
De acuerdo con lo que confiaron fuentes judiciales a este diario, Ortega ingresó a robar en una vivienda situada en Balloffet y Quintana, en las afueras del barrio Isros, en la zona sur de nuestra ciudad. Posiblemente junto a otros cómplices, sustrajeron dinero (unos 30.000 pesos), televisores y joyas, entre otros objetos de valor. El hecho fue descubierto por los propietarios cuando regresaron a la casa y detectaron que los malvivientes habían forzado una persiana para entrar.
La sorpresa, para los propietarios, surgió mientras aún lamentaban la incursión delictiva. En un dormitorio hallaron una tarjeta de memoria que contenía fotos de un hombre que no conocían. Asimismo, en el patio de la propiedad, en un pozo que había cavado un perro, encontraron el DNI de Ortega.
El presunto ladrón fue identificado y más tarde localizado en el barrio El Sosneado, de donde es oriundo. Allí debió ser literalmente salvado por agentes policiales de un linchamiento que pretendían ejercer enardecidos vecinos de la zona. “Él mismo buscó un móvil para refugiarse de la golpiza”, aseguró una fuente policial. En el camino al vehículo policial, Ortega se deshizo de dos relojes que antes había sustraído en la vivienda de Balloffet y Quintana, lo que catapultó su suerte procesal.
La causa, que en principio tuvo asiento en la Comisaría 38ª, recayó en la Fiscalía del doctor Javier Giaroli, quien ordenó la detención de Ortega mientras este se encontraba en el hospital Schestakow, como consecuencia de las lesiones que le provocó “la turba de vecinos”.
“No son muchos los casos de tantas reincidencias en el Sur y menos aún de una persona de tan corta edad”, aseveraron desde tribunales, y mencionaron el caso de un hombre en Malargüe quien, a sus 60 años, había sido declarado reincidente por octava vez.
Ortega tiene pesadísimos antecedentes en su frondoso prontuario. Se lo vincula, señalaron las mismas fuentes consultadas, de la denominada “Banda de la Plancha”, un grupo de delincuentes que realizaba entraderas y torturaba a las víctimas colocándoles planchas calientes en distintas partes del cuerpo. Parte de esa organización criminal terminó con duras condenas en 2015.
En este contexto, se prevé que Ortega reciba una nueva condena en las próximas horas. Esa sanción podría concretarse en una audiencia de flagrancia, lo que le significará la séptima declaración de reincidencia y permanecer en prisión durante el tiempo establecido en la pena.