Dos comerciantes sanrafaelinos de distintos rubros y una funcionaria del municipio analizaron la situación económica actual, marcada por la baja en las ventas, el aumento de los costos y cambios en los hábitos de consumo. También advirtieron sobre el impacto de este contexto en la actividad comercial y en la recaudación municipal.
La situación económica actual y su impacto en el comercio local fue uno de los ejes de análisis durante el programa “Todas las voces”, que se emite los sábados por FM Vos 94.5 y conducen Ariel Sat y Alejandro Sosa. En el espacio participaron la contadora Liliana Paponet, directora de Recaudación del Municipio de San Rafael; Fabián Saponara, de la heladería Josselín; y Marcelo López, del comercio Clásico & Moderno, dedicado a la venta de vinos y bebidas, quienes expusieron diferentes miradas sobre la caída del consumo, el aumento de costos y las consecuencias para la economía local.
Uno de los primeros en analizar el contexto fue Marcelo López, quien planteó que la baja en la venta de vino no es un fenómeno aislado del país sino que se observa a nivel global. “La crisis del consumo del vino es a nivel mundial. Está pasando el sector una caída tremenda. Hay muchas bebidas que se han cambiado, se van modificando. La gente va tomando otra cosa y también se impuso el americano y la cerveza sin alcohol”, explicó.

El comerciante también señaló que existen otros factores que inciden en el cambio de hábitos. “Creo que tiene que ver, además de la salud, por el tema de los controles de alcoholemia, o alguien que amamantando o está medicándose”, agregó.
A su vez, remarcó que se observan nuevas tendencias de consumo. “También ha crecido mucho el consumo de bebidas energizantes. Se nota y también el tabaco. La gente se ha volcado nuevamente a la tabaquera. Según lo que se dice, el tabaco suelto es muchísimo más sano y natural. Por ahí viene la costumbre y la moda”, sostuvo. Sobre el vapeo, añadió que “está prohibido, pero no se puede ni controlar”.
Por su parte, Fabián Saponara explicó que el sector de las heladerías también enfrenta una caída significativa en las ventas. “Tenemos una estadística de toda la vida. Lo que es esta temporada vemos una baja importante entre el diez y el veinte por ciento de ventas. Esta medición la hacemos hace varias décadas. Este momento es el más crítico”, afirmó.
El empresario consideró que el principal motivo es la pérdida del poder adquisitivo. “Para mí a la gente no le alcanza la plata y van sacando cosas. El helado no es algo de prioridad. Eso lo veo, se compraban un kilo para cuatro personas… hoy compran un cuarto o medio o kilo para la misma cantidad”, comentó.
Saponara también detalló el fuerte incremento de los costos de producción. “Hacer un kilo de helado ahora nos sale más caro. Siempre el kilo de helado estuvo más barato que un kilo de carne, ahora es al revés”, señaló. Y ejemplificó con el precio de algunos insumos: “La lata de tres kilos de pistacho sale 400 mil pesos y haces ocho baldes de helado”.

A esto se suma el fuerte aumento de los servicios, especialmente la energía eléctrica. “La electricidad para enfriar las dos heladerías y la fábrica, en épocas de temporada estamos cerca de diez millones de pesos de energía. Antes en la heladería teníamos un costo de quinientos mil pesos, algo razonable… ahora son dos millones y medio. Encima no se puede desenchufar nada”, explicó.
Desde el ámbito público, Liliana Paponet advirtió que esta situación también repercute en las cuentas del municipio. “La recaudación municipal no es ajena a esta problemática. Al bajar el consumo no se pagan impuestos y el municipio se resiente”, afirmó.
La funcionaria explicó que, en contextos económicos difíciles, las familias priorizan sus gastos. “Las familias priorizan, así como el helado, lo último que se paga es el impuesto municipal. Esto es producto del contexto de la sociedad económica”, sostuvo.
Consultada por los conductores del programa sobre cómo se evalúa la situación actual, Paponet indicó que desde el municipio buscan acompañar al sector comercial. “Al comerciante no se lo puede presionar. El municipio acompaña, tiene herramientas que brinda planes de pago y alternativas”, señaló.
En ese sentido, aclaró que la tasa municipal no es uno de los componentes más importantes dentro de los costos comerciales. “Una tasa municipal no es el factor fundamental, el que más porcentaje ocupa. No estamos ajenos a la situación del comercio. Vemos comercios que se cierran y siempre tratamos de acompañar con herramientas”, afirmó.
Durante el diálogo también surgió una reflexión sobre los problemas estructurales de la economía argentina. Saponara recordó que la empresa familiar lleva décadas funcionando y que las dificultades no son nuevas. “Creo que esto no es de ahora. Viene de hace sesenta años. Me acuerdo que mi padre tenía finca en General Alvear y era increíble la cantidad de gente en la fábrica. ¿Qué pasó de ahí en adelante? El país en vez de crecer, bajó”, expresó.
El empresario consideró que, en un contexto económico distinto, el negocio podría generar más empleo. “En un país normal debería tener más chicos trabajando, pero no se puede. Igualmente tengo esperanza, tanto en este gobierno como en los que vendrán después”, dijo.
También planteó su postura a favor de la apertura de mercados. “Estoy a favor de la apertura de mercados, incluso con cremas heladas. De hecho las tenemos en San Rafael con productos de Chile. Nosotros le vendemos a Las Leñas desde el primer día”, comentó.
Recordó incluso la llegada de marcas internacionales. “Una vez apareció el helado alemán Haagen Dazs. Fueron también otras heladerías de Mendoza, pero seguimos trabajando. Para mí la apertura de comercio es lo mejor que nos puede pasar”, afirmó.

Sin embargo, Paponet planteó que las políticas económicas deben buscar un equilibrio. “Se necesita un equilibrio, que no sea todo proteccionista ni todo para afuera. Hay que buscar el centro, cuidando lo nuestro”, expresó.
Por otro lado, López se refirió a los cambios en el funcionamiento cotidiano de los comercios. “Hoy lo que veo a diferencia de antes es que no hay necesidad de stockearse. Y si lo hacés, lo hacés con tu plata. Antes por ahí tenía cuarenta cajas de un producto y hoy puedo tener quince”, explicó.
También habló sobre las dificultades en la cadena de pagos. “Cuesta la cadena de pago, se dificulta la cobranza, más allá que a veces siga el fiado”, indicó.
Además, remarcó que se produjo una transformación en las formas de pago. “Hoy, que se paran las ventas, todo se basa en el débito o las billeteras virtuales, el efectivo desapareció. Están cambiando los hábitos”, señaló.
Saponara coincidió con ese diagnóstico y explicó que los medios electrónicos implican nuevas obligaciones administrativas. “Lo que en mi caso dice el contador es que todo lo que se pague con tarjeta o billetera virtual se tiene que facturar. Sí o sí, porque eso va a la cuenta del banco y ahí llegan los problemas”, explicó.
Incluso indicó que hoy la mayoría de los clientes utiliza estos sistemas. “La gente hoy en día, más del setenta por ciento usa más lo virtual”, afirmó.
Por último, Paponet advirtió sobre el impacto social de la situación económica. “Hay muchas familias que dejaron el alquiler para volver con los padres”, señaló.
Y concluyó con una reflexión sobre el presente económico de muchas personas. “Antes acomodabas los gastos y te dabas un gusto por mes. Hoy trabajás todo el día y no llegás. Hoy no queda otra que priorizar”.







