Toma impulso la idea de un santuario de fauna silvestre en Valle Grande para proteger al cóndor

Belen, Catamarca, Argentina. Liberacion de Ojllo, Condor andino recuperado en el zoo de Bs As, en el marco del Proyecto de cria y conservacion del Condor Andino (PCCA).

La idea de proteger a los cóndores que han hecho de Valle Grande su casa avanza y toma forma con un proyecto de santuario de fauna silvestre, un primer paso dentro de todas las categorías de protección que prevé la ley.
Así lo indicó Sandrine Rivier, voluntaria de la Fundación Bioandina, en diálogo con FM Vos (91.5). “Queremos hacerlo como santuario de fauna silvestre, que es una reserva natural, el más liviano dentro de todos los tipos de reservas que abarca la ley, como un primer paso para reconocer la presencia del cóndor ahí”.
Agregó que “a partir de la idea hubo que encontrar en qué marco entrar, nos ayuda mucho la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia, el paso que dieron de firmar el convenio fue enorme, tenemos que trabajar con los propietarios de tierras y ver si ellos están de acuerdo. A la gente que ya respeta la ley no le cambia nada, ni pierden propiedad, sólo es comprometerse a favorecer las condiciones de vida del cóndor andino”.
Rivier explicó que “el problema más grande del cóndor lamentablemente somos nosotros, no tiene depredador natural, encima no lo matan por comer, sino sólo para matarlo. Queremos protegerlo y que las condiciones de vida sean mejores para él. No se puede cazar, ni envenenar carroña, que es el problema que hubo en Los Molles con los 34 cóndores muertos”.
El problema de la muerte de un cóndor es que para reproducirse tardan años y apenas tienen un pichón cada dos años aproximadamente, por lo que sus muertes a manos del hombre y en números importantes es un daño muy grande.
“Es una especie de metabolismo lento, la madurez sexual llega a los 8 o 10 años, tienen un pichón cada dos o tres años, quiere decir que uno que nace hay que cuidarlo 10 años para que encuentre una pareja”, destacó la conservacionista.
En Valle Grande se da la situación especial de que se pueden observar en los alrededores y a veces a poca distancia. “Lo más lindo es que los chicos los vean volar y no tras una reja. En Valle Grande somos privilegiados, en el camino turístico se ven los cóndores a diario, pero hay que tener cuidado, no hay que ir a ver el nido, eso molesta a la especie”.
“La idea –agregó Rivier- es disfrutar de su presencia en los caminos actuales. Todo el invierno hemos visto bastantes cóndores. Ahora que levanta la temperatura, aparecen los jotes, que es una especie visualmente un poco parecida y se suelen confundir”.
La idea del santuario volvió a tomar impulso luego de que hace unos días la Dirección de Recursos Naturales Renovables firmara junto a la Fundación Bioandina un convenio para la creación de Santuarios del Cóndor para la Conservación de la Naturaleza (SCCN). El acuerdo se enmarca en el Programa de Conservación Cóndor Andino de Argentina (PCCA), con el objetivo de incrementar las posibilidades y alcances de resultados en el campo de la investigación científica, biológica y ecológica de esta especie.