Trabajan en la creación del Protocolo de Mediación Penal Juvenil de la Nación

En el marco del tratamiento del anteproyecto del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil, se realizó un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados de la Nación, al que convocaron a distintos especialistas en la materia para armar un protocolo de mediación penal juvenil. Por la provincia de Mendoza se invitó a la doctora Ana María Spagnolo, quien compartió sus conocimientos también con FM Vos (91.5) y Diario San Rafael.
A principios de 2018, con la mirada puesta en los tratados de derechos humanos y la convención de los derechos del niño, entre otras directrices, expertos nacionales e internacionales, jueces, fiscales y funcionarios avanzaron en el diseño de un protocolo de mediación penal juvenil, un instrumento alternativo con un alto potencial educativo que permite resolver conflictos. Son reglas que pudieran ser aplicables a diferentes países de Latinoamérica, que participaron con representantes. Fue fundamental, por otra parte, el rol que tuvo Unicef en aquella reunión.
Haciendo un recuento histórico, en 1995 Mendoza dictó la Ley 6.354, relacionada con el régimen penal de la minoridad. Desde entonces, esta cuenta con un sistema en el que existen los fiscales, jueces y tribunales penales de menores, lo cual es muy importante. “Hay algunas provincias más que tienen esto, pero se necesita de una ley nacional así, que establezca un sistema de responsabilidad para todo el país y que establezca la edad de imputabilidad”, dijo la doctora Spagnolo. Agregó que hay un anteproyecto presentado en la Cámara de Diputados, que es el que se está tratando ahora.
“Cuadrándose a las convenciones internacionales, y sobre todo a la Convención de los Derechos del Niño, se establece que el abordaje de los chicos en conflicto con la Ley Penal va a ser un abordaje integral, donde lo que se va a buscar es la reflexión del chico, que es todo un proceso educativo. Lo que se busca es la reflexión y la reparación”, destacó, y agregó que “la pena por sí sola no tiene ningún sentido porque no va a producir un resultado diferente y es más dañino todavía, sobre todo a esa edad”.
“Necesitamos esta ley para que nuestro país deje de estar en falta con las convenciones internacionales”, remarcó. Hizo hincapié en que con una ley moderna, los jóvenes que equivocan su camino “puedan reflexionar, responsabilizarse, restaurar y reinsertarse en la sociedad”.