Trabajemos por el conjunto de los argentinos

En ocasión de realizarse el acto oficial por el Día de la Memoria, la verdad y la justicia, concurrí, como tantos otros años, pero esta vez en mi carácter de Presidente del Comité Departamental de la Unión Cívica Radical de San Rafael, invitado por la intendencia municipal.

Al hacer uso de la palabra el joven Javier Fageti, en representación de la agrupación HIJOS, y después de criticar la posición adoptada por la Juventud Radical mediante un afiche muy difundido por los medios días atrás, se refirió a “un partido centenario que debería estar aquí», en obvia alusión al radicalismo. 

Dado el desconocimiento de la presencia en el acto de varios militantes radicales, uno de los cuales fue invitado a realizar la ofrenda floral en representación de los jóvenes militantes del Departamento y de la presencia de quien esto escribe, como así el tono del discurso, decidí retirarme porque entendí irrespetuoso que en un acto institucional se cuestionaran posiciones de mi partido sin tener la posibilidad de responder a ello.

Aclaro que, convocado por el Comité que presido, un importante grupo de militantes radicales marchó y participó del acto organizado por las organizaciones defensoras de Derechos Humanos.

Respeto profundamente el dolor y la militancia de Javier Fageti y de la agrupación HIJOS. Es justamente por eso que cuesta entender que desde ese espacio se critique la posición de la Juventud Radical reclamando de los gobernantes el respeto irrestricto a los Derechos Humanos de todos y la investigación del jefe del Ejército, general Milani, acusado de cometer los mismos delitos de los que fue víctima el padre de Javier.

Esto no significa desconocer los méritos de este gobierno en sus primeros años, sino por el contrario, utilizar la plataforma que nos han dado, como sociedad, el juicio a las Juntas, la consolidación irreversible del sistema democrático y los juicios a represores, para luchar por una sociedad cada vez más justa y sin impunidad.

No puede desconocerse la evolución de las sociedades. No lucharon por los mismos derechos Alem, Yrigoyen, Perón, Alfonsín o Kirchner. A nadie se le ocurriría hoy luchar por el voto universal o la jornada laboral. Esos y muchos otros son derechos adquiridos, y es a partir de ellos que los militantes sociales y políticos trabajamos por más derechos para el pueblo.

La militancia partidaria debe respetar las ideas de los otros, y además no llevarse a todos los ámbitos. Hay cuestiones en las que tenemos enormes coincidencias, y promover divisiones por cuestiones coyunturales es un retroceso para la sociedad y para la convivencia.

Estoy convencido que cada uno de los gobiernos democráticos ha hecho aportes significativos a la sociedad, y también que cada uno de ellos ha cometido errores, que se han profundizado con la permanencia en el poder.

No nos equivoquemos. No luchemos en las cosas fundamentales entre nosotros.  Luchemos por nosotros. Por el conjunto de los argentinos.

Gustavo Telesca

 DNI  16.568.107

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