Tradición, devoción y espíritu gaucho en la 35ª edición de la Cabalgata de la Fe

Esta iniciativa fue creada por el sanrafaelino Oscar Bonandi y simboliza la fe inquebrantable y el amor por la tradición argentina. Dentro de ese contexto, Bonandi, recordó los orígenes de esta marcha que comenzó hace 35 años con la idea de llevar la imagen de la Virgen de Luján a través de los caminos desérticos de Mendoza.
“Esta cabalgata nació para llevar la bendición de la Virgen a los pueblos”, explicó Bonandi a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Su historia se remonta a una familia italiana que, aunque adoptó costumbres locales, abrazó el amor por la cultura gaucha y la devoción a los caballos. “A pesar de mi origen italiano, amo esta tradición como si hubiera nacido aquí. La estamos desfigurando, pero nosotros la mantenemos viva”, comentó.
La partida está prevista desde el predio de la Federación Gaucha en el parque donde alguna vez funcionó el zoológico. Bonandi y su equipo comenzarán la cabalgata temprano este martes rumbo a la Virgen de los Vientos, ubicada en la entrada de Malargüe. “Arrancamos temprano, y hasta la Virgen de los Vientos no paramos”, aseguró Bonandi, quien describió la cabalgata como una aventura de fe y fortaleza. Según detalló, la primera parada será en la Cuesta, donde el grupo de jinetes descansará y almorzará, antes de continuar hacia el desvío de El Nihuil para pernoctar.
El itinerario de la cabalgata está cargado de desafíos y cuenta con un riguroso plan para cada jornada, en el que los jinetes avanzan en etapas que duran hasta el 15 de noviembre, un día antes del aniversario de Malargüe. En su trayecto, se sumarán otros jinetes de distintos puntos, que aportarán sus monturas y energía a la procesión. “Salimos de San Rafael unos 10 o 12 caballos, pero al llegar a la Virgen ya somos 500. Es una fuerza que se va multiplicando en el camino”, relató Bonandi, quien destaca el espíritu de unidad y cooperación que ha caracterizado siempre a la cabalgata.
Uno de los momentos más significativos de la travesía se vive en el pueblo de El Sosneado, donde el grupo es recibido por toda la comunidad. La gente del lugar les ofrece pasteles, empanadas y tortas fritas, en una muestra de apoyo a la causa. “Ahí nos espera todo el pueblo; nos preparan de todo y compartimos. Para mí, es una de las cosas más lindas porque se siente el respaldo de la gente”, expresó Bonandi con gratitud. Este apoyo no solo es emocional; es un recordatorio de la fuerza que sostiene a esta tradición, que continúa más allá de las fronteras de su ciudad de origen.
La llegada a Malargüe representa un punto culminante para todos los participantes, donde el objetivo no es solo alcanzar el destino sino también recibir una cálida bienvenida en una ciudad que mantiene viva la tradición gaucha. Malargüe, conocida por su cultura de puesteros y crianceros, los espera con un desfile en el que participa toda la comunidad, e incluso, en palabras de Bonandi, “hasta los perros desfilan”. Para él, la diferencia cultural entre San Rafael y Malargüe es evidente. “San Rafael tiene su propio estilo, pero Malargüe conserva sus costumbres gauchas de una manera especial, porque sigue habiendo crianceros y puesteros. Es una cultura distinta, más arraigada”, describió el fundador de la cabalgata.
Bonandi, quien recuerda con especial emoción cómo su propio padre lo inició en el amor por los caballos, siente que la tradición gaucha tiene una conexión única con el espíritu de esta cabalgata. “Mi papá, aunque de origen italiano, fue un pionero de la cultura gaucha en San Rafael, y eso me lo transmitió desde chico”, contó Bonandi. La conexión con los caballos, según él, es algo que va más allá de lo racional. “Es algo que llevamos en el alma, y para mí, hablar de caballos es hablar de mi familia y mi historia”, aseguró.

Para Bonandi, más allá de los obstáculos, lo que hace posible la cabalgata es la fe. “Este viaje es de fe, porque para hacerlo tenés que tener mucha. La gente piensa que necesitamos dinero, pero no es así. Necesitamos que nos acompañen con el cariño y la fe en la Virgen, que es lo que realmente nos impulsa”, destacó. Su gratitud se extiende a todos los participantes y en especial al grupo de Rodeo el Diamante, que ha brindado su apoyo para que la edición 35 se haga realidad. “Agradezco a todo el grupo de Rodeo el Diamante y a los cabalgateros que van con nosotros; sin ellos, esto no sería posible”, añadió.