Tragedia en La Pichana: exigen medidas urgentes tras la muerte de Nicol Agüero

En medio de un profundo luto y con el dolor aún latente, en las inmediaciones del paraje La Pichana, Cañada Seca, la comunidad se encuentra conmocionada por el trágico fallecimiento de Nicol Agüero, una niña de apenas diez años que perdió la vida en un accidente vial tras ser embestida por una camioneta, hecho trágico ocurrido en el momento en que se dirigía a entrar a la escuela Domingo Hermida. Dos menores también fueron impactados, fueron trasladados al Schestakow pero ya fueron dados de alta.


La noticia ha sacudido los cimientos del paraje ubicado en el distrito de Cañada Seca y todo la la comunidad sanrafaelina, desatando una ola de reclamos y exigencias por parte de familiares, vecinos y autoridades locales.
Dentro de ese triste contexto, Lucas Juárez, tío de Nicol, compartió su angustia y sus demandas con respecto a la seguridad vial.
En sus declaraciones, Juárez hizo saber que la familia y la comunidad han sufrido un duro golpe con la pérdida de Nicol. “Lamentablemente tuvimos la pérdida y sufrimos el calvario de soportarla”.
El tío de Nicol también hizo hincapié en las condiciones peligrosas de la ruta cercana a la escuela. “Se piden recursos afuera de la escuela, se piden recursos que haya banquina, que haya más luminaria, que corten los árboles secos porque es una vergüenza”, declaró Juárez.
Los reclamos de la comunidad incluyen la instalación de reductores de velocidad y una mayor presencia policial para hacer cumplir las normas de tránsito. Además, se exigió una respuesta urgente por parte de las autoridades locales para garantizar la seguridad de los niños y vecinos de La Pichana.
Otro aspecto resaltado por el familiar de la víctima fue la falta de mantenimiento de la infraestructura vial. “Los proyectos están presentados, pero la ruta está en un estado desastroso. Hemos roto tren delantero de autos debido a los baches”, manifestó.
“Es impresionante lo desastre que está esa ruta”, expresó Lucas con tono de consternación. “Había reductores de velocidad, pero al hacer el asfalto nuevo, esos quedaron tapados, quedaron abajo. La ruta llegaba hasta Línea Ancha, de donde era la criatura, y de ahí hasta La Llave”.
Juárez continuó su relato, destacando los problemas de mantenimiento que afectan a la vía. “El trayecto desde la Línea Ancha hasta La Llave es impresionante. Personalmente hemos roto tren delantero de autos. Vas a hacer el reclamo en la municipalidad y no tenés respuesta. Hicimos el reclamo por un pozo tapado de agua que dejó mi auto destrozado, pero nadie nos dio respuesta”.
La frustración de Juárez fue evidente al relatar sus intentos infructuosos de comunicarse con las autoridades responsables. “Llamábamos al jefe de Vialidad y nos apagó el teléfono. Tuvo que intervenir otra gente porque los jefes, ninguno atendió el teléfono ni respondió a las llamadas. Están los de Electrotecnia, están los de Irrigación y vino el jefe de Gobierno, el secretario de Gobierno”, lamentó.
La solidaridad de la comunidad ha sido evidente, con muestras de apoyo tanto emocional como económico hacia la familia de Nicol. Dentro de ese contexto, Lucas destacó el generoso accionar de la gente en un momento tan difícil: “Se acercó toda la gente, han juntado mucho dinero, bastante gente ha colaborado”, explicó.
Además, señaló que gracias a esta solidaridad, se logró reunir los fondos necesarios para cubrir los gastos del sepelio, ya que es una familia de escasos recursos económicos: “Eso ya está pagado, ya está listo”, sostuvo. Agradecido por el gesto, expresó: “La gente se ha acercado de manera increíble, ha sido reconfortante ver cómo todos se unen en tiempos difíciles”.
Por su parte, Miriam Nieto –tía de la niña- también hizo oír su voz. “Estamos mal, muy mal. Al papá de ella lo crié yo porque, que ya tengo mis 60 años”, expresó con pesar.
“Mis hijos que viven juntos, porque viven allá en la Línea Ancha, vive mi hija con su marido, mis tres nietos, y al lado vive mi sobrino que es Cristian Agüero, y mi hijo Danilo, mi hijo Mauricio, que viven todos juntos en la casa”. La familiar de la víctima explicó que “estamos trastornados”, evidenciando el lazo estrecho que une a los miembros de su familia y la profunda conmoción que los embarga.
En medio del dolor y la indignación, la comunidad de La Pichana busca respuestas y soluciones concretas para evitar que tragedias como la de Nicol se repitan en el futuro. Las demandas de seguridad vial y mejoras en la infraestructura son ahora una prioridad para todos los habitantes de esta localidad.
La voz de los tíos de Nicol y de todos aquellos que exigen justicia y seguridad resonará en las inmediaciones del paraje donde ocurrió la tragedia, subrayando que la muerte de la pequeña no puede ser olvidada.