Transportistas advierten sobre el faltante de combustible y el peligro de desabastecimiento en Mendoza

En la Argentina se suma cada día un nuevo problema que afecta directa o indirectamente a las principales actividades comerciales que se desarrollan en el país. En las últimas horas, el sector de los transportistas denunció que existen dificultades para conseguir gasoil. Esto se debe a que el valor del combustible a granel aumentó el doble que el precio que pagan los transportistas en el surtidor. Ricardo Squatrini, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), dijo a FM Vos 94.5 que hay largas filas para cargar combustible y que por este motivo los camiones cargados con mercadería tardan en salir. Hay temor en el sector de que se demoren las entregas que ya estaban previstas.
«En un montón de provincias hay faltante de combustible. Mendoza es una de ellas. La entrega de gasoil está siendo cuantificada, porque antes las estaciones de servicio entregaban cerca de 12 mil litros por día y hoy no les dan más que entre 4 y 7 mil litros. Hay que tener en cuenta que algunos camiones necesitan cargar hasta 800 litros», explicó Ricardo Squatrini al comienzo del reportaje.
«Esto impacta sin dudas en el sector, muchos transportistas tienen que dar vueltas por las estaciones de servicio. En muchas hay largas filas, esto tiene que ver con que YPF cuenta con un precio más económico en relación a Shell y Axion. Un camión gasta 40 litros de gasoil cada 100 kilómetros, aproximadamente. No podemos salir prácticamente de Mendoza», declaró.
«Para poder salir con los tanques llenos hay que hacer una recorrida extensa por las diferentes estaciones de servicio. Esto puede llegar a producir en algún momento el desabastecimiento de alguna mercadería porque no podemos hacer las entregas a tiempo. A veces se demora hasta cuatro horas en poder cargar. La situación es crítica», expresó Squatrini.
Después, se refirió a los factores de fondo que desecancadenaron esta situación. «YPF abarca cerca del 60 % del combustible que se vende el país, el otro 40 % se lo dividen entre las demás compañías. El tema es que el Banco Central no libera los pagos a las distintas petroleras. El diesel se importa y hay inconvenientes. A esto se le suma que el combustible en Argentina es subsidiado, por lo que vienen a cargar desde los países vecinos. Para ellos el precio resulta ser muy conveniente. Como consecuencia hay un mayor consumo, fuera de lo normal», recalcó el presidente de APROCAM.
«Este problema fundamentalmente se registra en las provincias limítrofes. En algún momento las estaciones de servicio les cobraban como una especie de sobreprecio a los extranjeros para regular un poco este tema», añadió Ricardo Squatrini al cierre de la comunicación.