Tras dos años sin aumento los investigadores de la UNCuyo reclaman actualización

El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Cuyo dio carácter urgente al pedido de actualización de becas de investigación y posgrado, realizado por becarias y becarios que atraviesan 2 años sin aumentos frente a la inflación acumulada del 93,6% desde abril de 2017. Se estima que luego del informe del Rectorado el tema podría tratarse en dos semanas.

En los últimos dos años el Índice de Precios al Consumidor de Mendoza creció 93,6%, según datos de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). En el mismo periodo, el monto de las becas de investigación y posgrado no tuvo aumentos.

Las becas de investigación se otorgan por concurso a estudiantes avanzados/as y egresadas/os que reciben $1.500 y $2.000 por mes. En estas becas trabajan 15 horas semanales para formarse como investigadoras/es, además de estudiar una carrera universitaria o ejercer su profesión.

Las becas de posgrado fueron creadas para apoyar la formación de egresadas/os, personal docente y no docente de la Universidad en el más alto nivel. Pero el tiempo transcurrido sin actualizar las ha devaluado por completo. Las de Especialización están congeladas en $2.500 por mes para una dedicación de 20 horas semanales y las de Maestría y Doctorado en $4.500 y $6.300 por mes por 30 horas semanales.

Estas dedicaciones horarias son incompatibles con otros cargos de más de 20 horas semanales, por lo que se están produciendo renuncias de becarias/os y el abandono de carreras de quienes no pueden afrontar el aumento de los costos de sus estudios.

Una de las profesionales consultadas indicó que «los becarios de la UNCuyo, tenemos becas que otorga el rectorado de la Universidad, estas becas tienen distintos niveles,  escalafones para graduados, maestrías y doctorado. Cuando las presentamos estas becas tenían un monto y una duración de 3 años para doctorado, 2 años para maestría y el resto un año».

«Lo que hemos solicitado es que nos actualicen las becas porque para los que llevamos 2 años, la suma que se paga por las becas ha quedado desactualizado. Antes equiparaba un cargo docente, y actualmente no representa ni la mitad. Hay gente que paga cuotas, otra que viaja a otras provincias, tenemos que cursar, y hay diversidad de casos en todas las unidades académicas que hay que atenderlos», destacó.

La docente agregó que «lo que estamos pidiendo es una actualización en base a la inflación que ha habido. Si bien no está estipulado que haya actualización de las becas se está solicitando, porque la inflación ha sido muchísima, y la verdad es que no estamos llegando a fin de mes, y además con nuestro nivel de exigencia no nos podemos sostener. Esto se enmarca en un contexto en el que los programas de ciencia y técnica nacional están en declive, los están desfinanciando, entonces no es algo ajeno a todo ese proceso».

Respecto de la actitud de las autoridades ante este reclamo, confió que «hace unos 15 días presentamos la nota ante el Consejo Superior, y solicitaron informes a la Secretaría de Investigación y Pos grado, y a la secretaría Económica-Financiera para saber las características de las becas y saber si hay disponibilidad presupuestaria para actualizarlas. Hasta el momento no están los informes presentados así que se ha pedido celeridad en ese sentido».

«Hemos tenido mucho respaldo y estamos a la espera de una respuesta. Nosotros lógicamente vamos a terminar nuestros trabajos de investigación, porque es a lo que nos dedicamos y es lo que queremos hacer. Pero también nos ponen bastantes restricciones y eso dificulta un poco el proceso. En el Consejo Superior hay quienes se manifiestan a favor y otros en contra. En este último caso argumentan que no está estipulado en las becas una actualización. En cambio los que están a favor admiten que es una miseria lo que percibimos por la beca», sostuvo la profesional consultada.

Las/os becacarias/os se han organizado para expresar su reclamo reuniendo más de 250 firmas, principalmente de docentes e investigadoras/es de la Universidad Nacional de Cuyo.

Fuente UNO