José Alaníz, conocido cariñosamente como “Cocho” por todos en su comunidad, ha dedicado tres décadas a brindar oportunidades y apoyo a los jóvenes de los barrios más necesitados de San Rafael. Su trayectoria comenzó en un predio baldío detrás de una escuela especial, donde desde el primer día, su principal objetivo fue ofrecer un espacio de recreación y formación sin costo alguno.
A lo largo de estos 30 años, “Cocho” ha trabajado incansablemente para mantener vivo su proyecto, que va mucho más allá del deporte. “Nos hemos abocado más a la parte social, porque estando al frente de los chicos te das cuenta de cuáles pueden llegar a ser sus necesidades y tratar de solucionarlas”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Su enfoque integral ha incluido la creación de un merendero llamado “Los Bajitos del Cocho“, donde desde hace ocho años ofrecen un alimento a los niños después de cada entrenamiento. “Vamos miércoles, jueves y viernes, y después de jugar al fútbol les damos la copa de leche ahí en la plaza del barrio”, añadió.
El trabajo de Alaníz no se limita a su propio esfuerzo. Su familia ha sido un pilar fundamental en la continuidad y expansión de su proyecto. “Tengo cinco hijos y siete nietos, y todos se suman a la escuelita”, contó orgulloso. Este apoyo familiar ha permitido que el “Cocho Club”, como llaman cariñosamente a su escuelita de fútbol, siga creciendo y acogiendo a más niños de barrios adyacentes como Las Margaritas y Molinos. “La escuelita se llama Cocho Club porque cuando íbamos a jugar encuentros, los chicos decían ‘“Cocho”, yo vivo en El Molino’ o ‘“Cocho”, yo vivo en Las Margaritas’, y así quedó el nombre”, rememoró.
A lo largo de los años, “Cocho” también ha colaborado con el club Sportivo El Porvenir, recomendando a algunos de sus jóvenes talentos. Sin embargo, su proyecto se ha mantenido independiente. “No me manejo con el club El Porvenir. Sí, es cierto que he recomendado chicos que fueran a jugar ahí, pero lo que hago siempre ha sido sin cobrar cuotas”, aclaró. Esta autonomía le ha permitido mantener el enfoque en la contención social y el desarrollo integral de los chicos, más allá del rendimiento deportivo.
La importancia de su labor ha sido reconocida no solo por los vecinos de los barrios Valle Grande, San Rafael y El Nihuil, sino también por FM Vos y Diario San Rafael. En palabras de Alaníz, este reconocimiento es una gran motivación: “No esperaba este homenaje, pero estoy muy agradecido. Realmente a uno lo llena de confianza y le hace bien”. Su trabajo ha sido fundamental para cambiar el rumbo de vida de muchos jóvenes, ofreciendo un espacio seguro y positivo donde pueden crecer y desarrollarse.
“Estoy agradecido a los padres, mamás y abuelas de los chicos por haber depositado la confianza en mí, porque en los tiempos que vivimos no es fácil que confíen en alguien”, comentó Alaníz, destacando la importancia de la confianza y el apoyo comunitario en su labor. Esta conexión con las familias ha sido crucial para el éxito y la sostenibilidad de su proyecto.
A sus 67 años, José “Cocho” Alaníz sigue siendo una figura clave en su comunidad. Su dedicación y amor por el prójimo son un ejemplo de compromiso y solidaridad que inspira a todos a su alrededor. “Gracias a Dios, he podido dedicar estos 30 años a esta labor, y mientras pueda, seguiré adelante”, afirmó con determinación.
El impacto de su trabajo es evidente en cada sonrisa y en cada historia de vida transformada. Su compromiso con los jóvenes de San Rafael ha trascendido el deporte, creando un legado de esperanza y oportunidades para futuras generaciones. En una sociedad donde muchas veces los esfuerzos silenciosos pasan desapercibidos, el reconocimiento a José “Cocho” Alaníz es un recordatorio de la importancia de valorar y apoyar a quienes dedican su vida al bienestar de los demás.







