En estos días se desarrolla el proceso licitatorio para la construcción del acueducto Monte Comán – La Horqueta. Por este tema, desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael entrevistamos al arquitecto Mario Isgró, ministro de Planificación e Infraestructura de la Provincia.
“Lo primero que celebramos es que hayamos podido dar curso a la recepción de ofertas para una obra tan importante. Esta sería una de las últimas partes de proceso licitatorio y hubo tres ofertas. El proceso consta de dos partes, una es la apertura de los sobres técnicos que se realizó el miércoles último y en donde se analizaron en forma conjunta que tuviera completa la documentación. En los próximos días se hará la revisión completa, y si está todo en orden y completo procederemos a la apertura de los sobres licitatorios que contienen las ofertas económicas. Un vez que se cumplimente este paso se adjudicará la obra. Ya todos sabemos que es una obra muy necesaria para poder impactar en una industria tan importante y con mucha proyección de crecimiento en Mendoza, como es la ganadería”.
La obra del acueducto, continuó Isgró, “es de conducción de agua que impacta en unas cuatrocientas mil hectáreas que están trabajando en este momento para la industria ganadera. Se trata de una red que llevará el agua a cada uno de los cerca de noventa predios, que utilizaran el líquido elemento para consumo animal; tiene más de trescientos kilómetros de largo. Tengamos en cuenta que la industria ganadera no alcanza a cubrir el 30 % del consumo de carne vacuna en la provincia, o sea que hay un importante margen de crecimiento posible para autoabastecernos» explicó.
«Volviendo al tema de la obra, la inversión es superior a los once millones de dólares y las ofertas recibidas provienen de las empresas Hugo del Carmen Ojeda S.A., Corporación del sur S.A., y la tercera es una UTE conformada por Obras Andinas y Ceosa. Ganará quien presente la mejor oferta y luego ellos podrán, o no, subcontratar a otras empresas. En este proceso, aunque no es mi especialidad, hemos aprendido que, con la mejora de la calidad y cantidad del agua, se podrán mejorar los índices de preñez y destete de los animales. Hacer ganadería en zonas desérticas permite que el tema pasturas sea un complemento ideal, y en zonas donde los pastizales crecen naturalmente, las necesidades de alimentos hacen preferir por sustentabilidad, economía y demás cosas, que esas tierras se destinen a producción agrícola, prefiriendo plantar antes que criar ganado. En Mendoza somos naturalmente desérticos, y poder llegar a lugares concretos para que se desarrolle la industria ganadera es verdaderamente muy bueno” cerró la entrevista el Ministro.







