La administración del presidente Donald Trump impuso sanciones a tres funcionarios chilenos a los que acusó de participar en actividades con China en contra de los intereses de Estados Unidos y que son perjudiciales para la seguridad regional.
El Departamento de Estado anunció que a tres funcionarios cuyos nombres no fueron revelados oficialmente, así como a sus familiares directos, se les revocaría cualquier visa estadounidense vigente y quedarían sujetos a nuevas restricciones que los harían no elegibles para ingresar a Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, anunció que las sanciones responden a una propuesta presentada por dos empresas privadas ante el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para construir un cable submarino de fibra óptica que conectaría Chile con China.
“El gobierno de los Estados Unidos estima que ese cable podría presentar una amenaza a su seguridad”, dijo van Klaveren en una conferencia de prensa.
El canciller convocó al embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, para solicitarle aclaraciones sobre la medida.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que los funcionarios chilenos “dirigieron, autorizaron, financiaron y brindaron apoyo de manera consciente” a actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones en Chile y que “socavaron la seguridad regional en nuestro hemisferio”.
Durante la conferencia, van Klaveren dijo que el proyecto de un cable submarino entre la costa chilena y Hong Kong no ha sido aprobado aún y que sigue en etapa de evaluación, “en una fase sumamente inicial”.
El canciller también informó que uno de los oficiales sancionados se trataba es el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, quien fue informado de la sanción a través de una notificación escrita.
El presidente Boric condenó la decisión y acusó a la administración de Trump de formular “acusaciones indeterminadas” y de “aplicar sanciones unilaterales”.
“Como jefe de Estado descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región”, dijo Boric.
Agregó que Chile respeta el derecho nacional e internacional y que no va a aceptar “que nadie nos dicte lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley”.
El presidente Trump ha expresado abiertamente su descontento con Boric y ha dado la bienvenida a la próxima presidencia del político de derecha José Antonio Kast, quien se espera que asuma el cargo el próximo mes.
“El legado del gobierno de Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional en perjuicio final del pueblo chileno”, señaló el comunicado estadounidense. “Esperamos avanzar en prioridades compartidas, incluidas aquellas que fortalezcan la seguridad en nuestro hemisferio, con la próxima administración de Kast”.
Boric ha sido un crítico abierto de su homólogo estadounidense y en una ocasión lo describió como “un nuevo emperador”, además de denunciar varias de las acciones de Trump en la región.
QUIENES SON
Aunque, como se dijo, oficialmente se desconocen los nombres de los otros dos funcionarios sancionados, la prensa local conjeturó hoy que se trataría del subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya; y el jefe de gabinete de la Subtel, Guillermo Petersen.
Desde la remota isla de Pascua, Boric respondió horas atrás que Chile «es y será autónomo» y recalcó que su Gobierno «jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile ni de ningún otro país».
Más allá de la propuesta del llamado Chile–China Express, que conectaría las costas chilenas con Hong Kong, el país trasandino tiene en marcha el proyecto Humboldt, el cable transpacífico desarrollado por Google junto con la empresa estatal Desarrollo País y la Oficina de Correos y Telecomunicaciones de la Polinesia Francesa, que conecta la ciudad porteña de Valparaíso con Sídney pasando por Tahití.







