El último fin de semana largo (el sexto del año) cerró con números positivos en movilización, pero reflejando la prudencia económica de los argentinos. Gregorio Werchow, secretario de Turismo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), brindó un balance que muestra un sector resiliente a pesar de los desafíos macroeconómicos.
«El fin de semana largo de octubre registró una movilización de 1.440.000 personas a nivel nacional, superando en un 2% la cifra del año anterior. Este movimiento generó un impacto económico de $260.000 millones de pesos volcados a la economía regional. En ese sentido, fue mejor de lo que esperábamos», aseguró Werchow ante los micrófonos de FM Vos 94.5.
«A pesar del alto número de viajeros, las cifras reflejan la cautela en el consumo de las familias. La estadía promedio, en tanto, se redujo a 2 noches (2,4 en 2024). De esta manera se dio una caída del 16,7%, con viajes más cortos y planificados a último momento, que permitieron seguir viajando aún en un contexto económico de menor poder adquisitivo. El gasto promedio nacional fue de $92.000 pesos por día por persona en todo concepto. Sin embargo, este valor, al ser deflactado por inflación, representa una disminución en el gasto real», analizó el entrevistado.
«La gente salió por un poco menos de días, y gastó menos dinero. Las familias son muy prudentes a la hora de consumir. A nivel regional, se observaron grandes diferencias en el gasto promedio, en el norte argentino el promedio alcanzó los $70.000 pesos, mientras que en la Patagonia se ubicó entre los $120.000 y $140.000 pesos diarios», expresó con relación al mismo tema.
Balance acumulado y turismo emisivo
En otro tramo de la charla, el director de Turismo de CAME puso en perspectiva la actividad del sector con el balance acumulado del año. «En lo que va del año ya se celebraron seis fines de semana largos, en los que viajaron 10.270.940 turistas por distintos puntos del país. Estas escapadas representaron un movimiento económico estimado de $2.366.419 millones, lo que equivale a US$1.670 millones», remarcó:
«El sector también se vio impulsado por el éxito de la reciente Feria Internacional de Turismo (FIT), que atrajo a más de 140.000 personas de 60 países, y donde se lanzaron los precios de la temporada alta», agregó.
Por otra parte, dijo que en lo que refiere al turismo emisivo (argentinos viajando al exterior), el impacto es evidente y está impulsado por el factor cambiario. «La balanza en el sector turismo, hace un par de meses, por razones obvias, por conveniencia cambiaria, nos está dando negativa», aseveró Werchow.
Luego, citó datos que reflejan una balanza negativa en meses recientes (como junio) «Salieron 1.300.000 turistas contra un ingreso de 600.000 extranjeros, hubo una gran afluencia de turistas argentinos, fundamentalmente a los países vecinos como Chile», recalcó el referente del sector.
La situación macroeconómica que atraviesa al sector
Por último, el referente de CAME reconoció que, si bien la macroeconomía ha mostrado avances (como la disminución de la inflación), esto no ha sido suficiente para sanear la situación de las Pymes turísticas. «Si bien la macroeconomía está medianamente encaminada con la disminución de los índices inflacionarios, todavía quedan muchas cosas por corregir. Las medidas que se han tomado hasta aquí son importantes, pero no son suficientes», advirtió Werchow.
«El sector empresarial lamenta que la microeconomía esté prácticamente abandonada. Ninguna de las tres reformas claves prometidas —laboral, tributaria y financiera— se han concretado. Las Pymes están a la espera de un cambio en la composición del Congreso de la Nación que pueda facilitar el avance de estas», completó.







