Las jornadas de turismo sostenible organizadas en Valle Grande a fines de agosto reunieron a especialistas, estudiantes y representantes del sector turístico para debatir sobre el impacto que genera la actividad y la importancia de aplicar criterios responsables en el uso de los recursos. Desde el grupo de extensión universitaria de sostenibilidad y economía circular participaron presentando una herramienta que permite medir los efectos de distintas empresas y actividades sobre el ambiente, la economía y la sociedad.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Tania Alarcón, integrante del equipo, recordó que la invitación surgió en marzo por parte del Colegio San Antonio, que impulsó el encuentro. “Fuimos invitados para presentar la herramienta que venimos trabajando ya hace dos años y medio con la coordinadora del área, la ingeniera Jésica Romero. Ella está a cargo del grupo de extensión de economía circular y sostenibilidad, en donde lo que hacemos es trabajar temáticas sociales y atraer desde la ingeniería herramientas que nos permitan generar, promover buenas actividades, buenos hábitos y generar eficiencia”, explicó.
Alarcón señaló que el objetivo central del proyecto es medir los impactos que producen las actividades económicas. “Hemos armado un proyecto en donde lo que nosotros empezamos a hacer es querer medir el impacto de las empresas. El impacto lo medimos en tres dimensiones, que es en lo social, en lo económico y en lo ambiental”, detalló.
En el caso del turismo, la ingeniera remarcó que se trata de un sector clave para Mendoza y, en particular, para San Rafael. “Lo que nosotros tratamos de llevar es de que el turismo o cualquier actividad que se realice no comprometa los recursos del futuro. Abocado a lo que es el turismo, en este caso nosotros lo que le comentamos a los chicos, es decir, que teníamos una audiencia así de jóvenes, que lo que nos pareció magnífico porque le mostramos esa mirada social del comprometerse, el de ser responsables, el de generar conciencia”, resaltó.
Consultada sobre la situación puntual de Valle Grande y el crecimiento desordenado de la infraestructura turística, Alarcón reconoció que existen problemas. “Puntualmente en Valle Grande nosotros lo que ofrecemos desde nuestro rol de ingeniero es ofrecerle herramientas. Consideramos que el turismo es una actividad que promueve, genera empleo, pero también entendemos que ese mismo paisaje hermoso que atrae miles de turistas por año, también si no se cuida, no se prevé o se preserva, puede generar complicaciones a futuro”, afirmó.
La profesional reconoció que actualmente hay señales de deterioro. “Nosotros consideramos que está habiendo un impacto. Entonces desde ahí, desde ese desafío, nosotros ofrecemos las herramientas que tenemos e invitamos a los distintos actores que están ahora actualmente en Valle Grande para que se sumen a trabajar con nosotros”, sostuvo.
Alarcón insistió en que se trata de un problema que no puede ser ignorado. “Somos conscientes de que está habiendo un impacto negativo. Entiendo que el impacto quizás hoy no es positivo. Es más, podría decirse que hay un impacto negativo. Nosotros no sólo nos centramos en eso, sino también es lo que te decía, medimos en tres dimensiones: una dimensión social, una dimensión medioambiental y una dimensión económica”, advirtió.
Finalmente, convocó a que los prestadores turísticos y la comunidad se integren en un trabajo conjunto. “Nosotros le podemos proveer de esas herramientas que ellos necesitan para poder medir este impacto y dejar de generar estas acciones desmedidas que pueden llegar a complicarnos en el futuro y que hoy mismo estamos viendo las complicaciones. Es por eso mismo que los invitamos a trabajar con nosotros en esta herramienta para poder lograr esa sinergia entre todos los actores y poder contribuir a que esto se mejore, en pos de también hacer crecer a San Rafael, que es el lugar que nos vio nacer y que va a seguir viendo las trascendencias de nuestra familia”, concluyó.







