Turista argentina quedó en coma tras sufrir un violento robo en Colombia

Una reconocida titiritera de Córdoba está internada en grave estado en Colombia, después de haber sido víctima de un violento robo en la isla de San Andrés. Se trata de Teresa Grossi, una mujer de 67 años que se había ido de vacaciones junto a una amiga.

El diario local El Tiempo detalló que sufrió un fuerte golpe en la cabeza luego de que un motochorro le arrebatara la cartera y la empujara contra la vereda. El comandante de la policía, Jorge Urquijo, indicó que están investigando las cámaras de seguridad de la zona para dar con los responsables del hecho. A su vez, adelantó que ofrecerán una recompensa para agilizar la búsqueda.

Grossi había llegado a la isla paradisíaca a principios de junio con su amiga Susana Erdfehler, de 77 años. Y tenía previsto volver a la Argentina el viernes 26 de julio. Sin embargo, este lunes tuvo que ser internada en el Hospital Departamental como consecuencia del robo.

Los médicos detallaron que ingresó al centro de salud en estado de coma con un sangrado cerebral masivo y debió ser sometida a una cirugía para controlar la hemorragia. La intervención duró dos horas y tuvo que ser repetida este jueves por la mañana.

“La paciente fue dejada nuevamente en coma inducido por las próximas 48 horas -hasta el sábado- y esperamos que la evolución sea plena, esta vez para suspenderle indefinidamente los medicamentos que la tienen en ese estado. Por ahora el pronóstico sigue siendo reservado”, sostuvo el cirujano César Sierra a Elisleño.com de San Andrés.

En diálogo con ese medio local, Susana Erdfehler recordó cómo fue el episodio. “Cerca de las diez de la noche del domingo, cuando estábamos a una cuadra de nuestra posada, cruzamos la calle y, de repente, se apareció una moto al lado nuestro. Yo caminaba al lado de Teresa, quien cayó al suelo. No pude reaccionar, ni ver la moto, sólo atiné a ayudar a Teresa a levantarse”, explicó angustiada.

Gracias a la ayuda de una pareja de pastores que estaba caminando por la zona, pudieron trasladar de inmediato a la artista al hospital de la isla. “Allí los médicos de guardia la atendieron y le hicieron una sutura sobre una herida arriba de la ceja derecha. Se le hinchó la zona, se le puso el ojo negro, pero los médicos, que le recetaron un antiinflamatorio, nos dijeron que nos podíamos ir”, agregó la amiga de la víctima.

Sin embargo, esa noche Teresa no pudo dormir. Estaba muy molesta y dolorida. “Por la tarde del lunes empezó a hablar cosas sin sentido, luego convulsionó y la dueña de la posada donde residimos nos llevó al hospital, donde le hicieron una tomografía. Con el resultado el médico nos dijo: ‘Hay que operarla ya, o se muere’. Me quedé helada”, concluyó la compañera de viaje de la titiritera.