Un ataque, varias dudas y mil preocupaciones

El conmocionante ataque que la semana pasada se produjo en cercanías del Congreso Nacional y que terminó con la muerte del funcionario Miguel Yadón y con el diputado nacional Héctor Olivares gravemente herido, depara varias aristas para el análisis.
En primer término, llamó mucho la atención la característica del hecho: dos personas caminando por uno de los lugares más vigilados del país y siendo baleados a la vista de personas y cámaras, con los autores de los disparos actuando con pasmosa tranquilidad.
En segundo lugar, las más diversas hipótesis que rápidamente se trazaron acerca de las causas del hecho. Un homicidio por encargo, una intimación a un legislador nacional por su trabajo en contra de las barras bravas del fútbol, un presunto triángulo amoroso del que participaría Yadón y hasta los “códigos de sangre de la comunidad gitana” fueron algunas de las presuntas motivaciones de quien efectuó el disparo que, dicho sea de paso, aún no se sabe fehacientemente quién fue.
Lo cierto es que los presuntos atacantes fueron detenidos rápidamente y desde el Ministerio de Seguridad, que dirige Patricia Bullrich, se salió a aclarar rápidamente que “el hecho estaba esclarecido” aunque, a fuer de ser sinceros, pareciera que aún quedan varias preguntas por responder.
La tenencia de armas de fuego en manos de la sociedad civil y su peligrosidad es uno de los temas más abordados en este espacio y el hecho aquí analizado es una muestra más de lo antedicho.
Por otra parte, resulta llamativa la tendencia arraigada en funcionarios, periodistas y ciudadanos de trazar teorías apuradas acerca de este tipo de situaciones. Muchas veces esas “líneas de investigación” privadas resultan equivocadas, en ocasiones por mera ignorancia y en otras por intereses de los opinantes.
Finalmente, uno de los detenidos dijo que su primo disparó “sin motivo”. La versión parece poco creíble, pero es probable en un país donde la violencia es habitual, la vida cada día vale menos y, sobre todo, cualquier cosa es posible.