Un auto chocó contra un caballo suelto en la ruta al Valle Grande

Uno de los principales riesgos del tránsito por las rutas es el desplazamiento de animales sueltos que invaden la calzada, generando accidentes difíciles de evitar. La creciente velocidad de los automotores y la falta de alambrados y de control por parte de los dueños de los animales se conjugan para que ocurran hechos potencialmente peligrosos.
En este contexto, prestadores turísticos de Valle Grande y Los Reyunos se encuentran preocupados por la existencia de animales sueltos en las transitadas rutas que conectan con estos lugares. Un lector, quien presta servicios turísticos en Valle Grande, envió a nuestro diario una imagen de un accidente ocurrido el jueves pasado, alrededor de las 8 de la mañana, cerca del pórtico, en uno de los badenes ubicado entre el camping del Movimiento Familiar Cristiano y el barrio Las Chacras.
En dicho siniestro vial, un Fiat Palio impactó a un caballo que se encontraba en medio de la ruta. Se trata de una persona que conoce el lugar, ya que provee de pan a prestadores turísticos de la zona. Tras el impacto, el vehículo quedó gravemente dañado; por fortuna, el hombre llevaba su cinturón de seguridad y los airbag del rodado le resguardaron su integridad. El caballo no tenía ninguna marca, por lo que seguramente será difícil saber quién responderá por este animal.
Quien informó del accidente nos comentó que, según su parecer, “el problema principal reside en el accionar de la Policía Rural, quienes les aseguran que ellos hacen todo lo que les marca la ley. Sin embargo, a los puesteros no les secuestran los animales. Cuando lo hacen, se los devuelven sin mucho problema, y en el último de los casos, los animales salen a remate y los puesteros los vuelven a tener por mucho menos dinero que la multa”.
Y agregó: “Eso cuando los animales están marcados. En otros casos ni eso. Y obvio no pasa nada. En esos casos la Policía Rural debería hacer rastrillajes y decomisar todos los animales que no tienen marca, pero eso tampoco sucede. El problema es que los colectivos pasan por el lugar y que se avecina una nueva temporada y la afluencia de turismo es enorme. Creo que es algo que debería hacerse, porque puede ocurrir una tragedia sin precedentes por este motivo, habiendo podido evitarse”.
Para concluir, explicó que “lo que sucede es que los animales van a los badenes porque ahí se junta el agua o rocío. Entonces los conductores se los encuentran al ingresar al badén. El animal se espanta por el ruido del vehículo y ocurren accidentes, u obliga a realizar cualquier maniobra, porque no sabe cómo van a reaccionar”, culminó.