Un diálogo que requiere de palabras y hechos

Sergio Massa, quien fue elegido como el nuevo presidente de la Cámara de Diputados de la Nación en la sesión preparatoria del miércoles, hizo un llamado al diálogo y el consenso, al tiempo que pidió empezar “a caminar la Argentina del acuerdo” donde “le pongamos punto final, avancemos de una vez y dejemos atrás la Argentina dividida”.
“En la pelea y la división la Argentina no tiene destino como país, y necesitamos la fuerza, el coraje pero sobre todas las cosas el talento de cada argentino para poder sacar adelante nuestra patria”, sostuvo el líder del Frente Renovador durante su discurso.
Las palabras de Massa, quien ha “ido y venido” con sus decisiones políticas partidarias, son la encarnación de un hecho que la mayoría de los argentinos estima fundamental para los próximos meses, los primeros de una nueva gestión gubernamental nacional y que muy probablemente no estén exentos de desafíos y dificultades.
La existencia humana solo es concebible a partir del diálogo. Ya lo decía el filósofo existencialista Martín Buber, quien sentenciaba que el humano llega a serlo cuando dialoga.
Según Buber, las palabras fundamentales del lenguaje no son vocablos aislados, sino que nacen en pares. Y una palabra indivisible y primordial es Yo-Tu, tal el título de uno de sus libros. “Solo al entrar el Otro (Tú) en mi registro empiezo a existir, soy Yo”, afirmaba.
Para este filósofo, las relaciones se sostienen en la honestidad y la sinceridad, porque quien las elimina suprime al otro. Es ante el otro ante quien soy honesto, sincero, responsable. Sin él los valores son impensables. Solo a través de quien lo confronta, de quien existe frente a él, cada ser humano alcanza su entidad, es Yo.
Un diálogo que no contemple estos fundamentos, decía Buber, es solo una colección de monólogos simultáneos. Solo a partir del diálogo, el respeto al otro y los consensos es que podremos enfrentar esta difícil coyuntura. Claro, para ello no basta –vaya paradoja- con las palabras, indefectiblemente hacen falta los hechos.