Un equipo que acompaña a quienes enfrentan el coronavirus en condiciones de vulnerabilidad social

Desde que se dispuso el aislamiento social para evitar la propagación de COVID-19 en el país, todas las áreas del Estado mendocino trabajan en conjunto para mitigar los múltiples efectos de la pandemia y ayudar a la población a cumplir con las distintas fases de la cuarentena.

El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes desempeña, en este sentido, un rol fundamental, tanto desde los organismos sanitarios como desde aquellos que se encargan del apoyo comunitario en todo el territorio en articulación con otros sectores del Gobierno provincial y los municipios.

La situación que originó la circulación del virus en la provincia afecta de diferentes modos a cada sector social y a cada familia, y son quienes contrajeron la enfermedad en condiciones de mayor vulnerabilidad socioeconómica, los que requieren una especial atención.

“En el mes de mayo comenzamos a trabajar en el marco de la pandemia con los casos de vínculos estrechos con positivos que estaban aislados en su casa. Esto llevó a que el equipo tuviese que organizarse desde Desarrollo Comunitario, que es un área interdisciplinaria, en la cual se trabaja territorialmente, y con la cuarentena hemos tenido que adaptar nuestro trabajo”, detalló la Directora de Economía Social y Asociatividad de Mendoza.

De esta manera, la funcionaria comentó: “Fuimos coordinando con diferentes áreas del Ministerio, y a su vez con los municipios, a medida que el equipo de Vigilancia Epidemiológica, que es el equipo que aborda cada uno de los casos positivos, y cuando hubiese un caso de vulnerabilidad social, ellos se comunican con nosotros para derivarlo”.

Por esta razón, ante la alerta del equipo médico de Epidemiología del Ministerio de Salud, que es el primer contacto con los infectados, se pone en marcha un procedimiento para apoyar al enfermo y a su entorno cercano durante el aislamiento y la recuperación, y complementar, de este modo, el exigente trabajo que realizan los sanitaristas.

Casos de vulnerabilidad social

En este sentido, Meschini indicó que “lo que nosotros articulamos con el equipo sanitario son aquellos casos de vulnerabilidad social. Por ejemplo, en el caso de que una persona tenga trabajo independiente, y que justamente por haber tenido que hacer el aislamiento obligatorio, o por tener un contacto estrecho o porque alguno de los miembros de su familia haya dado positivo, nosotros lo acompañamos y buscamos que tenga alimentos, que no le falte nada para poder cumplir con este aislamiento obligatorio”.

“Los casos han sido muy variados”, puntualizó la Directora de Economía Social y Asociatividad. Y agregó: “Por ejemplo, desde tener que resolver la situación de una persona que venía de otra provincia, que una vez que pasaba ese aislamiento obligatorio en un hotel, tuviese que regresar a su domicilio, y tal vez no tenía para pagar el colectivo, o que necesitaba la movilidad del Ministerio para trasladarse a otros departamentos, como los del Sur”.

La funcionaria también mencionó otros casos que han sido un poco más complejos “como familias enteras que tuvieron que aislarse. Justamente cuando comenzaron las reuniones familiares, y alguno de ellos no sabía que había tenido algún contacto con un positivo, se juntaban con padres, hermanos, o nietos, y esto nos llevo a tener que abordar familias enteras”.

“Por ejemplo, una familia de Rodeo del Medio, con familiares en El Algarrobal, Borbollón, y demás, estas situaciones nos llevaron a replantearnos las estrategias internas y a empezar a hacer un trabajo que no teníamos previsto”.

Proceso de acompañamiento y contención

Hasta el momento, alrededor de 100 de los casos de COVID-19 registrados en la provincia activaron este sistema de acompañamiento y contención que involucra a distintas reparticiones de la Subsecretaría de Desarrollo Social (las direcciones de Contingencias, Movilidad, Adultos Mayores y Dinaf, entre otras) y coordina la Dirección de Economía Social y Asociatividad.

Primero, las trabajadoras sociales del organismo analizan la situación del grupo en aislamiento y relevan sus necesidades. Posteriormente, la Dirección reúne alimentos, medicamentos, ropa u otros elementos indispensables, y los entrega. En todos los casos, los agentes que llegan al domicilio o al lugar de internación, nunca establecen contacto con el o los infectados y toman las medidas correspondientes para evitar el contagio.

Pero la tarea no se agota en la asistencia básica, sino que incluye el acompañamiento cotidiano del enfermo y su núcleo durante los 21 días de aislamiento. En ese período, el equipo de la Dirección de Economía Social y Asociatividad atiende las problemáticas que vayan surgiendo según la particularidad de cada caso y en articulación con otros organismos de la Provincia y de los municipios.

“Otras de las situaciones que se plantearon, fue el caso de las familias en las que todos dieron positivos, y como los tiempos son diferentes, tuvimos que acompañarlos, por ejemplo, si la madre estaba en un hotel, el padre en un hospital, y los hijos en un centro de salud. Esta situación la venimos atravesando desde mayo. Es una acción que se acordó entre la Subsecretaría de Planificación del Ministerio de Salud, con la Subsecretaría de Desarrollo Social de Mendoza”, puntualizó la titular de Economía Social al detallar el trabajo conjunto con el resto del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de Mendoza.

Actores de la Economía Social

“Cuando hablamos de que muchos artesanos y emprendedores de la Economía Social, que es la población con la que nosotros trabajamos, nos planteamos que tenían que reinventarse y readaptarse a los nuevos tiempos, a esto de poder hacer entregas a domicilio, fortalecer la comercialización de los productos. Hicimos algo similar”, sostuvo Meschini. Y detalló: “Nos comunicamos con cada uno de los que estaban aislados, que estaban en situación vulnerable, ver si necesitaban elementos de higiene y artículos de limpieza, no solo alimentos, sino también pañales para los que tienen bebes, y hasta colchones”.

La funcionaria remarcó que “se demostró la calidad humana. Nosotros no paramos nunca de trabajar. Durante toda la pandemia hemos estado con la Dirección abierta, atendiendo todas las necesidades y consultas de todos los actores de nuestra Economía Social”.

“Hemos activado emprendimientos con personas desocupadas. Hemos fortalecido unidades productivas para que tuvieran stock, y trabajamos con las comercializadoras para que distribuyeran los productos de otros artesanos y emprendedores”.

Meschini también se refirió al trabajo conjunto con otras de las instituciones principales en el proceso de contención de los actores de la Economía Social: “Hemos elaborado junto a los municipios un protocolo para volver a las ferias y mercados en espacios públicos, y esto está vigente”.

“Esto llevó a que trabajáramos en turnos dos días por semana y fines de semana. El teléfono también fue fundamental en esta etapa. Nos comunicamos permanentemente con cada una de estas personas que están aisladas para escucharlos y ver sus necesidades. Muchas veces la contención y el poder escucharlos para personas solas, que fueron internados sin ningún familiar o vecino que pudiese atender sus necesidades, en estas situaciones la solidaridad es fundamental”, subrayó la directora de Economía Social.

Al finalizar, remarcó que “la empatía y el saber ponernos en el lugar del otro, fueron fundamentales para que este trabajo fuera realizado”.

 

Fuente: Prensa Mendoza