Un esqueleto enterrado en Luján reavivó una investigación que lleva tres años sin respuestas

Durante más de tres años, la investigación por la desaparición de Juan Manuel Martínez Araujo avanzó entre testimonios contradictorios, llamados extorsivos, allanamientos sin resultados concluyentes y una certeza que, puertas adentro de la pesquisa, nunca dejó de estar presente: que el hombre de Perdriel no se había ido por sus propios medios y que detrás de su ausencia se escondía un crimen.
En los últimos días, un hallazgo ocurrido en Luján de Cuyo amenaza con cambiar por completo el rumbo del expediente y podría convertirse en la prueba que los detectives buscaron durante todo este tiempo.
El 23 de mayo, obreros que realizaban una excavación para la instalación de una red cloacal encontraron restos óseos humanos enterrados sobre calle Moldes, entre Cochabamba y ruta 15, tal como reveló el Sol Online.
A medida que transcurrían los meses, el caso se fue poblando de episodios extraños. Hubo personas que aseguraron haberlo visto con vida en distintos lugares de la provincia. Otras dijeron conocer quién lo había secuestrado. Algunas intentaron cobrar dinero a cambio de información. Ninguna de esas pistas permitió avanzar hacia una respuesta concreta.
La familia fue una de las principales víctimas de esa situación. El padre de Martínez Araujo denunció llamadas anónimas de individuos que afirmaban saber dónde estaba su hijo y exigían dinero para brindar datos.
También dieron con mensajes en redes sociales donde desconocidos reclamaban cifras millonarias a cambio de supuesta información sobre su paradero. Nada de eso condujo a una prueba real.
Una recompensa millonaria que sigue vigente
La trascendencia que alcanzó el caso llevó incluso al Ministerio de Seguridad a ofrecer una recompensa de 12,5 millones de pesos para quienes aportaran datos que permitieran establecer qué ocurrió con Martínez Araujo o identificar a los responsables de su desaparición.
La medida continúa vigente y refleja la relevancia que adquirió el expediente dentro de las investigaciones por desapariciones de personas. Es más, se ha ido actualizando con el paso de los meses.
Paradójicamente, mientras los antropólogos forenses trabajan sobre los restos encontrados en Luján y fiscales analizan cada una de las novedades surgidas tras el hallazgo, la familia de Martínez Araujo desconoce por completo los movimientos que actualmente se desarrollan en el Ministerio Público.

Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/policiales/un-esqueleto-enterrado-en-lujan-reavivo-una-investigacion-que-lleva-tres-anos-sin-respuestas/