Un fallo histórico y una lucha por la vida ponen en agenda el maltrato animal en Mendoza

La historia de Patroclo y Aragón, dos caballos rescatados por la fundación PEMPA, expone la realidad del maltrato equino, un antecedente judicial sin precedentes en la provincia y una urgente campaña solidaria para afrontar una deuda millonaria por una cirugía de alta complejidad.
La historia de Patroclo y Aragón vuelve a poner en el centro del debate el uso, abuso y maltrato de los caballos carreteros en Mendoza. Se trata de dos equinos hermanos, nacidos de la misma yegua, que durante años fueron sometidos a condiciones extremas de explotación hasta que finalmente fueron rescatados por la fundación PEMPA, organización dedicada a la recuperación de caballos víctimas de violencia. Hoy, uno de ellos, Patroclo, pelea por su vida tras una cirugía de alto riesgo, mientras la entidad enfrenta una deuda que supera los 3.500.000 pesos.
Jerónimo Allende, integrante de PEMPA, relató a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 cómo fue el rescate y el largo camino recorrido desde entonces. “Patroclo fue rescatado en el mes de marzo del año pasado, cuando circulaba en una carretera por la zona de Guaymallén, con una carga aproximada de 1.000 kilos de ladrillos, más la persona que iba encima”, detalló. Según explicó, el animal cayó a una acequia luego de que la rueda del carro mordiera el cordón en una curva, consecuencia directa de la sobrecarga que transportaba.
El caballo fue auxiliado por vecinos, Policía Rural y voluntarios de la asociación. Un mes después, en circunstancias similares, se logró rescatar a Aragón, su hermano, y ambos ingresaron a PEMPA para comenzar un proceso de recuperación. “En julio del año pasado ellos marcaron un hecho histórico, ya que fueron declarados por la justicia mendocina como seres sintientes y sujetos de derechos”, remarcó Allende, subrayando que se trató de los primeros equinos en la historia de Mendoza en obtener ese reconocimiento judicial.
Sin embargo, las secuelas del maltrato sufrido durante años no tardaron en manifestarse. Allende explicó que la alimentación deficiente y prácticamente inexistente que recibían antes del rescate tuvo consecuencias graves. “Producto de la mala o escasa o nula alimentación que ellos recibían en su vida anterior, Patroclo empezó a presentar sintomatología de cólicos”, señaló. El cuadro se agravó con el correr de los meses hasta convertirse en una obstrucción intestinal severa.
Ante esa situación, el equipo veterinario determinó que la única posibilidad de salvarle la vida era una cirugía de alta complejidad. “La única manera de pelear por su vida era a través de una cirugía de alto riesgo”, explicó Allende. La intervención se realizó el 13 de enero en el Hospital de Grandes Animales de la Universidad Maza. “La cirugía duró más de 4 horas y se extrajeron entre 20 y 30 kilos de ripio, de arena, hasta inclusive un tornillo y un gancho”, relató.
El hallazgo sorprendió incluso a los profesionales. “Los veterinarios no se explican cómo Patroclo resistió tantos meses con eso en su cuerpo”, afirmó Allende. Según indicó, cualquier objeto cortante podría haber provocado un daño irreversible dentro del organismo del animal. “Nuestros caballos son especiales, son únicos y escapan de todo lo que pueda estar escrito en los libros de veterinaria”, agregó.
Tras la operación, Patroclo logró salir de la anestesia y quedó internado en la Clínica Veterinaria Milcayac, en el Club Hípico de Mendoza, donde permanece bajo monitoreo permanente. “Él, con su fortaleza y ganas de vivir, la está peleando”, aseguró Allende, quien destacó el acompañamiento constante del equipo de PEMPA y el compromiso del personal veterinario: “No solo el profesionalismo, sino la empatía, la vocación y la dedicación que están poniendo”, subrayó.

El problema ahora es económico. Entre la cirugía, la internación y la medicación, la fundación enfrenta una deuda de 3.500.000 pesos. “Todo esto lleva un gran costo y estamos en una deuda de 3 millones y medio de pesos en la actualidad”, precisó. A eso se suma el sostenimiento diario de 57 caballos rescatados que dependen exclusivamente de la organización.
Allende aprovechó la oportunidad para describir la realidad de muchos caballos carreteros en la provincia. “La situación de la mayoría de los caballos carreteros es que la alimentación se basa, con suerte, en zanahoria, que eso no es alimentación”, afirmó. También explicó que, en muchos casos, los animales son soltados en basurales. “Ellos comen lo que pueden: basura, desperdicios, y así van adquiriendo todo lo que hay en el suelo”, dijo.
Frente a este panorama, PEMPA lanzó un nuevo pedido de colaboración a la comunidad. “Apelamos una vez más al pueblo de Mendoza y de Argentina, porque Patroclo trascendió las fronteras de Mendoza con su fallo histórico”, expresó Allende. “Confiamos en que vamos a lograr juntar el dinero con la solidaridad de todos”, añadió.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias DONA.CABALLOS.PEMPA o contactarse mediante las redes sociales de la fundación. “Cada peso cuenta”, remarcó Allende. “Patroclo lo merece, porque él está luchando día a día y no ha bajado los brazos; entonces nosotros tampoco podemos hacerlo”, concluyó.