El fuego se originó por un cortocircuito en una lavandería y provocó daños en parte de la vivienda, además de la pérdida de herramientas, alimentos y otros bienes. La familia impulsa una colecta solidaria para afrontar las reparaciones y recuperar lo perdido.
La rápida intervención de vecinos, bomberos y personal policial evitó que un incendio registrado el pasado viernes por la noche provocara daños totales en una vivienda ubicada en la zona de calle Florida y Pedro Vargas. Aunque las llamas fueron controladas antes de extenderse al resto de la propiedad, una familia perdió herramientas, alimentos, ropa y diversos elementos que se encontraban almacenados en el sector afectado, por lo que inició una colecta solidaria para afrontar las reparaciones y recuperar parte de lo perdido.
El hecho ocurrió alrededor de las 20 horas. Ignacio Soto, damnificado del hecho, relató que el primer aviso llegó gracias a un vecino que detectó humo saliendo de la vivienda y alertó inmediatamente a la familia. “El incendio ocurrió el día viernes a las 8 de la noche, aproximadamente. Nos avisa un vecino que vive al lado nuestro que estaba saliendo humo de la casa y era desde la lavandería”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
La vivienda se encuentra en una calle de tierra ubicada frente al Callejón San Andrés, en las inmediaciones de las calles Florida y Pedro Vargas. Según explicó Soto, una vez controlada la emergencia pudieron determinar cuál había sido el origen del fuego. “El origen del incendio fue de un cortocircuito y que agarró el lavarropa. En el lavarropa prácticamente había cosas al lado, una caja de herramientas, ropa y otras pertenencias, y eso hizo que el fuego se propagara más rápido”, señaló.
Las llamas se concentraron principalmente en el sector de la lavandería, aunque también alcanzaron parte de la estructura superior de la vivienda. Soto explicó que el techo posee un sistema de aislamiento de poliuretano que resultó afectado por el calor. “El incendio fue en la lavandería, agarró gran parte del techo. Gracias a Dios no se propagó por todo el techo. Sí agarró el poliuretano porque esa casa tiene chapa y abajo tiene poliuretano”, indicó.
Si bien el fuego no llegó al resto de las habitaciones, las pérdidas materiales fueron considerables. En ese espacio la familia guardaba una importante cantidad de elementos debido a una mudanza relativamente reciente y a distintas situaciones habitacionales que habían atravesado en los últimos años.
“Muchas cosas nosotros las habíamos movido no hace mucho y las guardamos ahí. Había herramientas, alimentos no perecederos, alimentos para perros, una motoguadaña, ropa y muchas otras cosas. Lamentablemente se perdió todo lo que estaba ahí”, contó.
La vivienda pertenece a la madre de Soto, quien impulsó el proyecto familiar para establecerse en el lugar. El entrevistado explicó que la mudanza se produjo por necesidad y en un contexto complejo. “La casa no es mía, yo soy el hijo de la dueña que es mi mamá. Mi mamá es la persona que llevó adelante el proyecto. Nos tuvimos que venir de urgencia a este lugar y hemos estado viviendo a veces en situaciones muy precarias”, expresó.
Tras el incendio comenzó un intenso trabajo para retirar materiales dañados, limpiar el sector afectado y tratar de recuperar parte de la vivienda. Según explicó Soto, la tarea demandó varias jornadas debido a la presencia de hollín y partículas que se dispersaron por distintos ambientes.
“El día que nos sucedió esto prácticamente toda mi familia estaba limpiando la casa, sacando y tirando todo lo que se quemó. Tuvimos un día entero tirando todas las cosas que se habían quemado”, relató.
Uno de los aspectos que más destacó fue la ayuda recibida por parte de familiares, vecinos y amigos. Incluso mencionó la colaboración de integrantes del grupo misionero del Colegio San Antonio, quienes participaron en las tareas de limpieza y acompañamiento.
“Quiero agradecer mucho a todas las personas que estuvieron acompañando, a vecinos, a familiares y al grupo misionero del Colegio San Antonio. Estuvieron todos ayudando a tirar cosas, a limpiar y a lijar por el tema del hollín”, afirmó.
Iniciativa solidaria
En medio de la emergencia surgió además una iniciativa solidaria impulsada por su pareja, María José Moya, quien decidió organizar una colecta económica para ayudar a la familia. Soto reconoció que probablemente ellos no hubieran dado ese paso por cuenta propia.
“Mi novia hizo una colecta. Yo creo que nunca nosotros lo hubiéramos hecho por vergüenza, quizás nos da mucha vergüenza el tema de pedir, pero en esta situación difícil ellos hicieron una colecta para juntar y recaudar y ver qué se puede remediar con lo que se junta”, comentó.
Para quienes deseen colaborar, la familia habilitó un alias destinado a recibir aportes económicos. “El alias es JuntosEsMas. Tiene que salir el nombre de María José Moya, que es la ideóloga de todo esto”, explicó.
Reconocimiento al personal de emergencia
Otro de los puntos que Soto quiso remarcar durante la entrevista fue el desempeño de quienes trabajaron en el lugar para controlar la situación. Según expresó, la intervención de bomberos y efectivos policiales resultó determinante para evitar consecuencias mucho más graves.
“Quiero destacar el trabajo que hizo el personal de policía y bomberos. La verdad que fue impresionante. Es para sacarse el sombrero”, sostuvo.
En el mismo sentido agregó que la rapidez de la respuesta fue clave para evitar la pérdida total de la vivienda. “Gracias a ellos, capaz que minutos más y no estaríamos contando la misma historia. Capaz que la pérdida hubiera sido total”, manifestó.
El entrevistado señaló que todavía quedan numerosos gastos por afrontar y reparaciones por realizar, aunque considera que la situación podría haber sido mucho peor. “Hoy en día hay muchas cosas que comprar, hay mucho que hacer, pero de toda la desgracia tuvimos también una cuota de suerte”, reflexionó.
Prevención para los meses de frío
Finalmente, aprovechó la oportunidad para transmitir un mensaje de prevención a la comunidad, especialmente durante los meses más fríos del año, cuando aumenta el uso de estufas, garrafas y otros sistemas de calefacción.
“Espero que todas las personas que pasen estos días de frío tengan mucho cuidado, no solamente con los elementos eléctricos, sino también con la garrafa y con la estufa, que producen muchos incendios en esta época”, advirtió.
Asimismo, recordó los riesgos asociados al monóxido de carbono y la importancia de extremar las medidas de seguridad dentro de los hogares. “El monóxido de carbono es algo terrible que puede llegar a un incendio o puede llegar peor, a una muerte. Hay cosas que nos dejan enseñanza y espero que sirva también un poco eso”, concluyó.







