Un niño de 8 años fue a la escuela con una pistola 9 milímetros robada a un policía

La jornada vespertina de la escuela Nº 1-505 “María Dolores Henríquez de Bustos”, situada en la calle Amapola al 200 de la Isla del Río Diamante, se vio convulsionada cuando en poder de un niño de apenas 8 años se detectó una pistola 9 milímetros.
Cuando personal docente advirtió la situación, de inmediato lo comunicó al 911 y hasta el lugar, por las características del hecho, se trasladaron no sólo efectivos policiales, sino integrantes de la Justicia de Menores y además se dio intervención a funcionarios de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.
Cuando los uniformados arribaron al establecimiento educativo, siguieron el protocolo de protección al menor y además procedieron al secuestro del arma. Allí comprobaron que se trataba de una pistola calibre 9 milímetros que tenía el cargador y proyectiles en su interior.
Rápidamente los efectivos dedujeron que se trataba de un arma reglamentaria de la Policía de Mendoza, lo que se corroboró luego de revisar la numeración del objeto.
El operativo, siempre bajo la coordinación de la Justicia de Menores, continuó en la Comisaría 38ª, pero ante la presencia del niño se derivaron las actuaciones a la Comisaría del Menor, donde se confirmó que la pistola pertenecía a un efectivo de la Policía de Mendoza que había denunciado la sustracción del arma en diciembre pasado, durante un robo que sufrió en su casa.
Si bien en torno al caso imperó un rígido hermetismo, Diario San Rafael confirmó que el menor asiste a 3er grado y llevaba el arma en la mochila. No se supo fehacientemente si la pistola fue descubierta por personal docente o el chico la exhibió o mostró a algún compañero que luego avisó a las maestras.
Fuentes policiales, al cierre de la edición, indicaron que se abrió una investigación para determinar cómo llegó la poderosa arma a manos del chico. “Es posible que, por su edad, el niño no haya sabido que se trataba de una pistola de verdad o bien alguien la escondió en el interior de la mochila”, expresó anoche a este diario un vocero policial.
En este contexto, los investigadores pusieron la lupa sobre la familia del niño, cuyos responsables fueron notificados del hecho en la misma tarde de ayer. Ahora el objetivo de la Justicia es saber cómo llegó la pistola al nene y si sus familiares están vinculados al robo ocurrido en diciembre o bien habían adquirido el arma en el denominado “mercado negro”.
La pistola calibre 9 milímetros es considerada un arma de guerra y reglamentaria de quienes integran las fuerzas de seguridad en nuestro país. En Mendoza, a través de un memorándum, el Ministerio de Seguridad exigió a los policías la portación permanente del arma, incluso en jornadas de franco de servicio, como método de prevención por robo o extravío.
Apelando al archivo periodístico de San Rafael, no encontramos un episodio similar al que contamos en este artículo. Sin dudas es un grave suceso, por un lado por la magnitud del arma y a su vez por el riesgo de un episodio trágico que afortunadamente no ocurrió.