Un novedoso procedimiento mejora el éxito de los trasplantes de riñón

Un nuevo tratamiento podría abrir las puertas para que un número mayor de pacientes con enfermedad renal avanzada reciban un trasplante, sugiere un estudio preliminar.

De los más de 100,000 estadounidenses que esperan un trasplante de riñón, más o menos un tercio están «sensibilizados», comentó el Dr. Robert Montgomery, director del Instituto de Trasplantes del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Esos pacientes se enfrentan a una situación difícil: tienen anticuerpos del sistema inmunitario que están listos para atacar al órgano donado.

Los anticuerpos pueden formarse cuando una persona se expone a tejido foráneo, explicó Montgomery. De forma que un paciente que ha recibido un trasplante de riñón anterior podría estar altamente sensibilizado, lo que significa que tienen una cantidad grande de los anticuerpos nocivos.

También puede ocurrirles a pacientes que han recibido una transfusión de sangre o que han estado embarazadas en algún momento, dijo Montgomery.

Encontrar un donante compatible para esos pacientes resulta casi imposible. Pero quizá puedan recibir un riñón de un donante incompatible si primero se someten a un extensivo proceso de «desensibilización».

Esto conlleva varios tratamientos, que incluyen unos medicamentos intravenosos llamados inmunoglobulina y rituximab, que intentan acabar con los anticuerpos que podrían atacar al órgano donado.

Ahora, la nueva investigación sugiere que un método sencillo, una infusión con una enzima en particular horas antes del trasplante, podría ofrecer una mejor alternativa.

Los investigadores encontraron que el tratamiento, llamado IdeS, acabó rápidamente con los peligrosos anticuerpos, permitiendo que de 25 pacientes todos menos 1 recibieran un trasplante con éxito.

Montgomery, que no participó en el estudio, dijo «nunca he visto nada así». «Cuando se administra, todos los anticuerpos desaparecen», dijo Montgomery. «Tengo la esperanza de que esto cambie el panorama».

Pero enfatizó que quedan muchas preguntas.

Un aspecto crítico es que las enzimas quizá no acaben con los anticuerpos para siempre. Vuelven, dijo Montgomery, y los resultados de ese regreso varían de un paciente a otro.

En el estudio, 10 pacientes sufrieron un episodio de rechazo mediado por anticuerpos en algún momento entre dos y cinco semanas tras el trasplante. Eso significa que los anticuerpos comenzaron a atacar al nuevo riñón.

Todos esos pacientes se trataron de forma exitosa con los medicamentos estándares contra el rechazo, según los investigadores.

Pero todavía no está claro cómo le irá a los pacientes a largo plazo, dijo la Dra. Julia Ingelfinger, profesora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

Ingelfinger, se hizo eco del optimismo cauto de Montgomery.

Si unos estudios más grandes y de mayor duración respaldan los hallazgos actuales, «esto podría cambiar la práctica», dijo.