Un nuevo aprobado para “la” fiesta sanrafaelina

La primera edición con carácter nacional de la Fiesta del Turismo y el Vino dejó, para organizadores y una parte mayoritaria del público asistente, un saldo positivo.
De acuerdo a las autoridades encargadas de la organización del evento, más de 80.000 personas concurrieron al predio montado en la parte posterior del anfiteatro Chacho Santa Cruz, en el parque Hipólito Yrigoyen, durante las noches de viernes y sábado pasados, pudiendo disfrutar allí de una amplia oferta gastronómica y de los espectáculos artísticos, que combinaron a bandas locales –que no siempre cuentan con este tipo de escenarios para presentar su arte– con agrupaciones tales como Los Totora o Los Cafres que, sabido es, convocan a un gran número de espectadores.
Como punto a revisar y, eventualmente, optimizar, quedó la queja de algunos asistentes respecto a lo que ellos entienden como una escasa oferta de vinos y demasiada de cerveza, algo que consideraron paradójico teniendo en cuenta el nombre de la celebración y la importancia de aquella bebida en la cultura mendocina, y como carta de presentación para los turistas que nos visitan.
En otras ocasiones, en este mismo espacio nos hemos preguntado por qué San Rafael no contaba con una fiesta como las que disfrutan y aprovechan otros departamentos mendocinos, incluso algunos con menor envergadura que el nuestro. Así, nos hemos comparado con lo que ocurre con la Fiesta de la Ganadería de la Zonas Áridas en General Alvear o con la Fiesta del Chivo en Malargüe para tener un parámetro más cercano, o vemos con cierta envidia lo que sucede cada año con la Fiesta de la Cerveza en Godoy Cruz o el Festival de la Tonada en Tunuyán.
Sin embargo, el fin de semana último parece haber vuelto a demostrar que la Fiesta –ahora Nacional– del Turismo y el Vino obtuvo una calificación de aprobación y que se encamina a ser el encuentro social y artístico más importante de San Rafael y a convertirse en otro clásico dentro del cronograma cultural de Mendoza.