Cada año son muchos los estudiantes sanrafaelinos que se trasladan al Gran Mendoza para continuar sus carreras en universidades y otras casas de altos estudios.
Es que en el Norte de la Provincia suele haber más opciones de capacitación académica, especialmente en las facultades del sector público.
Aunque la distancia no sea tanta, el desarraigo es real: dejar la casa, la familia y los amigos no siempre es fácil, y en algunos casos esa sensación de soledad incluso puede derivar en el abandono académico.
Para acompañarlos y que se sientan más cerca de su tierra, la Casa de San Rafael en Mendoza lanzó un espacio de encuentro para jóvenes estudiantes.
La propuesta está pensada como un punto de conexión y contención, donde compartir experiencias, intercambiar ideas y generar comunidad.
“Todos los miércoles, de 17:30 a 19:00, abrimos las puertas de la Casa (Alem 308, esquina Rioja) para que los estudiantes se junten, se conozcan y puedan vivir un momento para hacer una pausa y conectar”, explicaron desde la organización.
El objetivo es simple pero profundo: que los estudiantes sanrafaelinos tengan un lugar donde sentirse acompañados, hacer nuevos amigos y fortalecer lazos. En definitiva, una manera de que, aun a 250 kilómetros, el corazón sanrafaelino siga latiendo cerca.







