El proyecto Senderos de Gran Recorrido de los Andes avanza en su implementación con una red que integra a los dieciocho municipios, suma demarcación internacional y posiciona a la provincia como un destino de montaña de proyección mundial.
El programa Senderos de Gran Recorrido de los Andes dio un paso clave en su consolidación institucional al convertirse oficialmente en política de Estado en Mendoza, tras la firma de un decreto que garantiza su continuidad y desarrollo a largo plazo. Se trata de una iniciativa que apunta a ordenar, señalizar y poner en valor extensos recorridos de alta montaña, atravesando valles fluviales de la cordillera, con un fuerte impacto turístico, ambiental y territorial. Desde el Ente Mendoza Turismo, organismo que hoy conduce el proyecto, destacan que la propuesta no solo busca atraer visitantes, sino también generar un sistema integrado de senderos accesible para mendocinos y turistas de todo el mundo.
Marcelo Reinoso, director de Desarrollo Turístico, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el origen del programa fue casi artesanal, impulsado por un grupo de montañistas que decidió explorar sectores poco conocidos de la cordillera. “Comenzó con un grupo de montañistas que tenían pendiente conocer los valles interiores de las montañas”, relató, al tiempo que recordó que las primeras experiencias se dieron en la zona de San Carlos, en el Valle de Uco. A partir de esas incursiones, se identificó un sistema natural de valles fluviales que recorren la cordillera de norte a sur, a una altura ideal para el trekking estival.
En ese sentido, Reinoso detalló que “entraron en la cordillera y empezaron a caminar esos valles a una altura media de 2.500 a 3.500 metros de altura en verano”, lo que permite realizar travesías prolongadas con temperaturas adecuadas. Los recorridos siguen el curso de ríos emblemáticos como el Vacas, el Tupungato, el Tunuyán, el Diamante, el Atuel y el Grande, atravesando zonas de enorme valor paisajístico y ambiental. El trabajo exploratorio se desarrolló durante la pandemia y se completó en la etapa posterior, cuando el proyecto fue presentado al Consejo Económico y Social de Mendoza.

“Fue aprobado como un proyecto de desarrollo para la provincia”, recordó el funcionario, y agregó que con el cambio de gestión provincial la iniciativa encontró un nuevo impulso. “Cuando comenzó el gobierno de Alfredo Cornejo lo abordamos desde el Ente Mendoza Turismo”, señaló, destacando que el reciente decreto permite “convertirlo y trabajarlo como política de Estado”, involucrando a distintos estamentos públicos y garantizando una planificación sostenida en el tiempo.
Si bien el sendero troncal de gran recorrido, que atraviesa los valles de altura, aún requiere etapas de marcación y consolidación, el programa ya muestra avances concretos en distintos puntos de Mendoza. Reinoso indicó que “estamos trabajando senderos locales en los municipios” y remarcó especialmente las acciones desarrolladas en el sur provincial. “Estamos trabajando con San Rafael en unos senderos en torno de un cerro en el ingreso al Cañón del Atuel”, explicó, y sumó que ya se dejaron demarcados senderos escuela en Malargüe, en el Cajón de los Arenales y en el Parque Deportivo de Montaña de la Ciudad de Mendoza, además de recientes trabajos en Potrerillos.
En cuanto a los plazos, el director de Desarrollo Turístico aclaró que “el sendero de gran recorrido de los Andes, el troncal que va por los valles fluviales de altura, quizás lleve un año más”, aunque subrayó que mientras tanto “vamos anidando una red de un sistema de senderos en la provincia”, lo que permite que el público ya pueda acceder a múltiples circuitos de distinta dificultad y duración.
Uno de los aspectos centrales del programa es la demarcación. Reinoso explicó que “ya hemos elaborado el manual de demarcación que estandariza para todos los senderos el tipo de señales”, y precisó que el sistema adoptado responde a estándares internacionales. “La estandarización la hemos tomado de la Federación Española de Senderismo”, afirmó, y agregó que se trata de “una señalización internacional que le permite a cualquier caminante del mundo saber cómo es el sendero”. Los colores y marcas permiten identificar recorridos de pequeño, mediano y gran recorrido, así como aquellos que requieren pernoctación.
Respecto al uso de guías, aclaró que no será obligatorio en todos los casos. “Depende el sendero que vayas a hacer”, sostuvo, y explicó que “incluso los de mayor dificultad, para un montañista experto, tampoco necesitaría un guía”. Sin embargo, advirtió que en travesías de alta montaña con pernoctación prolongada se requiere logística específica, especialmente para el traslado de provisiones y equipamiento.
En ese punto, Reinoso compartió su experiencia personal en uno de los recorridos más emblemáticos del sistema. “Personalmente me tocó hacer el recorrido que atraviesa muchas tierras de San Rafael”, contó, al relatar la travesía que unió la Laguna del Diamante con la Laguna del Atuel. “Fuimos desde la Laguna del Diamante hasta la Laguna del Atuel y fue una expedición de ocho días”, detalló, señalando que fue necesario utilizar mulas para el transporte de alimentos y equipos. La descripción del recorrido refleja el potencial del proyecto: “Pasamos por lugares inexplorados, pasamos por glaciares”, dijo, y agregó que pudieron observar “las nacientes del río Atuel, los afluentes y las nacientes del río Diamante”.
Para el funcionario, el impacto del programa trasciende lo local. “Cualquier turista conocedor del mundo quedaría asombrado totalmente”, aseguró, y remarcó el entusiasmo que genera el proyecto dentro del organismo. “Estamos muy entusiasmados porque sabemos que estamos haciendo un producto de montaña para el mundo para los próximos veinte años”, afirmó. En esa línea, destacó la necesidad de seguir abriendo la montaña de manera ordenada y responsable. “Hay que seguir trabajando en abrir esa montaña y que más mendocinos y visitantes la puedan conocer”, sostuvo.
Finalmente, Reinoso subrayó el carácter federal del programa, que alcanza a toda la provincia. “En los dieciocho municipios podemos crear senderos”, señaló, incluso en departamentos de perfil agrícola donde ya se identificaron trazas posibles. “Esto es algo que llegó para expandirse y quedarse”, concluyó, al remarcar que la red de senderos de gran recorrido se proyecta como uno de los ejes estratégicos del turismo mendocino en los próximos años.







