Un radioaficionado permitió activar un operativo de emergencia tras un accidente en la Ruta 40

La intervención de una repetidora ubicada en el Cerro Diamante y la escucha atenta de un operador local resultaron claves para dar aviso a la Policía luego de un vuelco ocurrido en un tramo sin cobertura de telefonía celular entre Pareditas y El Sosneado.
La escucha casual de una repetidora y una cadena de coincidencias favorables permitieron que un accidente vial ocurrido sobre la Ruta 40 pudiera ser atendido con rapidez, pese a tratarse de una zona sin cobertura de telefonía celular. El hecho se produjo en el tramo comprendido entre Pareditas y El Sosneado, donde una mujer logró pedir auxilio a través de un equipo de radio y fue escuchada por Ezequiel Rojas, radioaficionado sanrafaelino, quien de inmediato dio aviso a la Policía y activó el protocolo de emergencia correspondiente.
Rojas relató que, como lo hace habitualmente, se encontraba sintonizando distintas frecuencias cuando captó el llamado proveniente de la repetidora que el Radio Club San Rafael tiene instalada en el Cerro Diamante. “Siempre prendo los equipos y empiezo a sintonizar diferentes repetidoras de acá”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, al tiempo que detalló que en ese momento escuchó la comunicación de una mujer que solicitaba ayuda tras presenciar un siniestro vial.
Según contó, la mujer no era radioaficionada, pero viajaba junto a su esposo, que sí lo es, y contaban con equipos de radio en el vehículo. “Ella no era aficionada, pero el marido sí, así que tenían los equipos de radio en el vehículo donde estaban ellos”, señaló. Al advertir la gravedad de la situación y la imposibilidad de realizar un llamado telefónico, la pareja recurrió a la radio como único medio de comunicación disponible.
El accidente, precisó Rojas, fue un vuelco con personas heridas. “Empezaron a pedir auxilio porque no tenían comunicación de teléfono, no tenían otro tipo de comunicación, solamente la radio”, indicó. Al recibir el mensaje, respondió de inmediato y asumió el rol que la normativa del radioaficionado establece ante este tipo de situaciones. “El trabajo mío, como prestador del radioaficionado, es prestar el servicio de comunicación ante cualquier accidente”, afirmó.
Con la información recabada, Rojas se comunicó con la Policía y brindó los datos necesarios para iniciar el operativo. “Hice el aviso a la Policía donde di los datos, el lugar y la hora en que había sido realizado el llamado”, detalló. A partir de allí, las fuerzas de seguridad continuaron con las comunicaciones y el despliegue hacia el lugar del hecho para constatar la situación y asistir a las personas involucradas.

El radioaficionado destacó que todo se dio gracias a una serie de coincidencias, desde su escucha en ese preciso momento hasta la presencia de un equipo de radio en un vehículo que transitaba por una zona crítica. “Todo se dio de casualidad”, resumió, aunque subrayó la importancia del conocimiento básico para poder utilizar estos sistemas. En ese sentido, valoró especialmente la actitud de la mujer que realizó el llamado. “También agradecer a esa persona que, dentro de no ser radioaficionada, tenía los conocimientos a base de su marido y pudo establecer comunicación a través de la repetidora”, expresó.
Rojas remarcó que el uso de la radio permitió ganar tiempo y evitar una espera prolongada para los heridos. “Hasta llegar a una zona donde tiene señal de teléfono iba a tardar un poco más de lo habitual y las personas iban a tener que esperar mucho más tiempo a que alguien las socorriera”, explicó. Además, puso en valor la función social del radioaficionado, no solo en accidentes viales sino también ante eventuales emergencias mayores. “Cumplen una función fundamental y clave en el tema de comunicar en lugares donde no hay señales de internet ni telefonía”, sostuvo.
Consultado sobre su trayectoria, Rojas contó que obtuvo su licencia hace 3 años y que la actividad le brinda una gran satisfacción personal. “Fue un curso muy bueno, aprendí muchísimo y hoy en día lo disfruto demasiado”, afirmó, y agregó que la experiencia reciente reafirma el sentido de estar atento y disponible para colaborar. “Fue bueno encontrar a la señora y al marido para darle las gracias, porque ellos hicieron la gran parte de estar en ese momento, en ese accidente”, concluyó.
La situación volvió a poner en evidencia las limitaciones de conectividad en un tramo muy transitado de la Ruta 40. Tal como se señaló durante la entrevista, entre Pareditas y El Sosneado no hay cobertura de telefonía celular, lo que convierte a la radio en una herramienta clave ante cualquier emergencia. “Si pasa cualquier cosa, no hay nada”, resumió Rojas, dejando en claro la necesidad de seguir visibilizando la importancia de estos sistemas de comunicación.